Las remolachas rellenas son una de las preparaciones más sencillas de realizar, pero que tienen una combinación de sabores perfecta para sorprender a los comensales. Además, no es necesario gastar mucho dinero en los ingredientes, que son muy fáciles de conseguir en el supermercado.
Esta receta con verduras también incluye proteínas, por lo que es un plato muy balanceado, ideal para servir en el almuerzo. Las remolachas rellenas son una preparación que también se puede servir con diferentes guarniciones como complemento, tales como puré o ensaladas.

La remolacha es uno de los vegetales con más nutrientes.
Los ingredientes para las remolachas rellenas son:
1 Kg de remolachas grandes
1 cebolla
1 pechuga de pollo pequeña
2 cebollitas de verdeo
1 diente de ajo
2 cdas. de harina
Leche
Queso cremoso
Queso rallado
Pesto (opcional)
Lo primero que se debe hacer es colocar a hervir todas las remolachas, hasta que ablanden. Una vez esté listo, se retira la cáscara con ayuda de las manos, debido a que saldrá con facilidad. Mientras que con una cucharilla se retira el centro de la verdura.

La pulpa de la remolacha se usa como parte del relleno.
Luego, en un sartén con un chorrito de aceite, se sofríe la cebolla picada en trocitos y se condimenta con sal y pimienta. Cuando comience a transparentar, se añade el pollo picado para sellarlo. En ese momento, se incorpora la pulpa retirada de la remolacha y se une. Se agrega más condimento en caso de ser necesario.
En otro sartén con aceite se agregan las cebollas de verdeo picadas en pequeñas rodajas y el ajo, se mezcla con la harina. Cuando se forme una especie de pasta se incorpora la leche, y todos los quesos. Se condimenta y se mezcla hasta obtener una preparación más líquida que cremosa.

Esta receta lleva varios tipos de queso.
En una fuente para horno se colocan las remolachas y se rellena con las preparaciones realizadas. Para ello, se coloca un trozo de queso como base, una capa de la crema con remolacha y se tapa con la salsa hecha a base de leche. Se espolvorea más queso rallado.
Se lleva a cocción por 30 minutos a 180 °C o hasta que el queso esté gratinado. Luego, se puede servir sobre una porción de puré para que sea el punto final de una receta deliciosa.