Al parecer, este año lo que más preocupa a los argentinos es la inflación y la suba constante de precios. Si bien en estos últimos meses sí se ha sentido una desaceleración, en agosto todavía se plantean más aumentos en algunos servicios, prepagas, pero sobre todo en la nafta.
En junio la inflación fue de un 4,6%, aún falta al 14 de agosto para que se conozca cómo cerró en el mes de julio. Ya se prevén alguna subas en áreas como la salud por el aumento en las cuotas de las prepagas, los de Transporte y Comunicaciones. Este mes que viene ya tiene en carpeta al menos seis ajustes.

Hay previsto un aumento en nafta.
Otra de las subas que se esperaban eran las del subte, aunque ahora el Gobierno advirtió que se va a posponer el incremento que estaba previsto para este transporte, esto se debe al retraso en el recambio de molinetes y validadores, así lo comunicaron a través del Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Puede ser mayor a un 16%.
Aunque el subte no suba, eso no quiere decir que la nafta se quede estacionada. Existe un alza prevista de entre 2 y 3% de los combustibles. A esta situación también se le suma el nuevo acuerdo salarial para los trabajadores de estaciones de servicio. Es decir que la suba debería ser mayor si el Gobierno aplicara la actualización de los impuestos que viene postergando.
Sea cual sea el ajuste que se defina, litro de súper en YPF quedaría por encima de los $ 1.000. Cuando todos las tarifas se definan, se supone que el aumento total se nafa entraría en un 10% y un 16% más. Igualmente, eso puede ser mayor si el Gobierno considera factores adicionales como la inflación y el incremento en el costo de los biocombustibles.

Impactaría en la economía.
"Mientras haya inflación, es probable que continúen los aumentos en los combustibles", explicó Raúl Castellano, titular de la Cámara de Empresarios de Combustibles (CEC). Inevitablemente, este aumento tendrá un impacto negativo en las ventas como suele suceder.