Muchas veces pasa que, sobre todo si sos muy fanática de las plantas, quieras tener a todas en tu jardín o balcón. Es por eso que te traemos una idea muy fácil de llevar adelante y que tiene que ver con la posibilidad de tener tu propia manzanilla en una maceta o en la tierra de tu patio, en simples pasos. Tomá nota de esta info porque te va a encantar.

Enamorate de tu manzanilla.
Qué vas a hacer
Vas a elegir alguna maceta en donde quieras colocar tu manzanilla y que crezca, y encima de ella (que tenga su tierra y sustrato por supuesto) vas a verter el contenido de un saquito de té de esta hierba, el que seguramente tenés en tu casa porque es muy común y sobre todo rico, y las vas a dejar allí. No hace falta que las entierres a las hierbas.

Verter.
Así como te mostramos en estas imágenes, las semillas que vienen en los saquitos tienen que quedar sobre la tierra y luego vas a regar con agua, pero sin enterrarlas, como te decíamos anteriormente. La manzanilla es algo hermoso porque no sólo es polinizadora, sino que no va a necesitar de tanto cuidado. Esta planta va a ser resistente a plagas, hongos y enfermedades, y la manzanilla es conocida por sanar el sistema digestivo, algo que seguro te va a gustar mucho.

Regar.
Cuando riegues la planta, vas a tapar la maceta con algo transparente para que haga de invernadero y en unos días vas a poder ver cómo germinan las semillas.

Tapar la maceta.

Irán creciendo poco a poco.
Ya vas a ver que te enamorarás del proceso de esta planta porque además se pone muy hermosa cuando florece y la podrás tener en todos lados de tu jardín.

Podés colocarla en distintos sectores de tu jardín.
Podés sacar tu planta de la maceta y trasplantarla en el lugar que elijas de tu casa, por ejemplo, en tu patio en donde puede crecer en un mayor tamaño.