Después de su separación con Benjamín Vicuña, la China Suárez se mudó a un exclusivo barrio privado en Pilar, ciudad ubicada en Zona Norte de Buenos Aires, donde comenzó una nueva vida junto a sus tres hijos: Rufina, Magnolia y Amancio. En varias oportunidades, la actriz compartió con sus más de 6.5 millones de seguidores que tiene en Instagram algunos rincones de su casa. Entre ellos, el que más se destacó es la galería.

La casa de la actriz tiene un jardín inmenso lleno de plantas y árboles.
La cantante eligió embellecer su galería con una llamativa y colorida planta, la Wisteria sinensis, conocida también como glicina. Esta especie trepadora tiene un porte atractivo, un follaje muy denso con hojas verdes verde claro y una floración agrupada en racimos muy vistosos, que varía desde tonos violetas, azules, lavandas y morados hasta el banco. Otra de las características que tiene la glicina, por la que optó la China Suárez, es su delicado y dulce perfume.

La historia que subió la China Suárez a sus redes.
La glicina es una especie de planta leñosa, leguminosa, caducifolia, perenne, trepadora del género Wisteria, endémica de China. Esta planta, elegida por la actriz, no solo florece cada primavera y llena de alegría los espacios, sino que también es muy resistente, no ensucia y es ideal para cubrir pérgolas, arcos y galerías, además de ser adecuadas para cultivar en terrazas o balcones. Si querés conocer todos los cuidados básicos de la Wisteria sinensis, no podés perderte esta nota. A continuación, encontrarás todos los detalles.

La glicina es considerada en muchas regiones una planta invasora por su gran capacidad para expandirse.
Cómo cuidar la glicina
Si querés llenar de color y flores tu jardín, al igual que la China Suárez, entonces la glicina es la planta ideal para vos. Estos son los factores a tener en cuenta para que esta planta crezca fuerte y sana, y florezca correctamente.

Las vainas y semillas de la glicina son venenosas, por lo que se recomienda tener precaución con las mascotas y los niños.
Luz: aunque puede cultivarse en sitios con semisombra, es una planta que necesita una buena dosis de luz para crecer adecuadamente. Cuantas más horas esté expuesta a los rayos del sol, mejor.
Riego: si bien resiste periodos cortos de sequía, lo mejor es no someterla a esta situación. Conviene regarla regularmente en verano para mantener el suelo húmedo, pero sin encharcar.
Sustrato: se adapta mejor a los suelos arcillosos, fértiles y con buen drenaje. Se recomienda evitar los suelos calcáreos.