La planta de Menta es una de las más buscadas del mundillo vegetal y puede ser utilizada tanto para fines medicinales como culinarios, razón por la que te mostraremos cómo cuidar mejor de ella y mantenerla frondosa en tu jardín tras seguir los consejos de expertos en jardinería.
Su nombre científico es Mentha, pertenece a la familia Lamiaceae y se estima que existen 18 especies de esta planta. Lo cierto es que este arbusto se caracteriza no solo por crecer rápidamente y contar con múltiples propiedades curativas, considerándola un tesoro para la salud, sino también se destaca con su olor y sabor en diferentes platillos gourmet.

Postal de unas hermosas plantas de Menta sembradas en tierra fértil.
Menta, cómo cuidar de esta planta aromática que crece rápido y resulta un tesoro para la salud
Son muchas las personas que eligen a la Menta para diversas preparaciones, por su sabor dulce y picante, aunque otros prefieren utilizarla de manera tópica para calmar algún dolor/malestar. ¿Sus propiedades? La planta en cuestión cuenta con una acción analgésica, antiespasmódica, digestiva y antiparasitaria.

Imagen de unos aceites de Menta.
Esta hierba medicinal es conocida por activar la mente tras estimular el sistema nervioso y descongestionar las vías respiratorias. Además, ayuda al sistema inmunitario y tiene un poder relajante increíble para reducir el estrés, la ansiedad y los dolores de cabeza. ¡Sí, esta planta aromática es muy beneficiosa!

Instantánea de una infusión de Menta.
¿Cómo consumir y/o aplicar la Menta? Podés hacerlo en infusiones calientes, tinturas o como aceite esencial.
En cuanto a sus cuidados básicos, esta especie no necesita de mucho Sol directo y crece con facilidad en sitios húmedos, fríos y sombreados.
Bastará con ubicar a la planta aromática en un lugar iluminado o en semisombra, escoger un fertilizante orgánico y suelo bien nutrido.
Ella requiere de un riego regular para mantenerse húmeda, pero se debe evitar los encharcamientos para no dañar sus raíces.