Si estás buscando trabajar lo menos posible en la cocina, pero aún así evitar comprar comida hecha y comer más saludable, entonces tenés que probar alguna receta en la que puedas armar una misma base que te sirva para diferentes platos. Un relleno es la mejor opción.
Si aprendés a combinar ciertos sabores y texturas, vas a ver cómo conseguís unos platos equilibrados, ricos y muy fáciles. Además, podés frezar este relleno y tenerlo a mano para cuando lo necesites. Lo vas a usar para tartas, canelones, pastas o todo lo que más te guste.

Un relleno que te sirve para todo. Fuente: (Instagram: @melanie.cocina)
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de rellenos son los siguientes:
Relleno:
2 atados de acelga
300 g de ricota
1 cebolla
1 puñado de queso rallado
5-6 nueces
sal, pimienta y nuez moscada
Masa:
125 g de harina 0000
250 cc de agua
sal
Tapas de copetín

Los arrolladitos primavera te van a encantar. Fuente: (Instagram: @melanie.cocina)
Primero, en esta preparación vas a armar el relleno. Para eso, vas a lavar y cortar bien los dos atados de acelga y la vas a poner a rehogar junto con la cebolla hasta que se ablanden. Agregá sal y pimienta a gusto.
Cuando esté lista, pasala a un bol, agregá la ricotta y mezclá bien. Finalmente, picá unas cuantas nueces y agregalas a la preparación integrando todo bien. Así podés conservarla en el frezzer o usarla para armar la receta que más te guste.

Mirá estas dos opciones. Fuente: (Instagram: @melanie.cocina)
Para la primera opción, podés hacer unos arrolladitos primavera. Para esa preparación, lo que vas a tener que hacer es mezclar en un bol la harina, el agua y la sal, y batir hasta que quede con la consistencia de un panqueque. Vas a pincelar una sartén con apenas aceite hasta que se cocine y vas a ir reservando. Usá el relleno de acelga para agregar a estos crepes y cerralos bien. Luego, dorá la superficie y tendrás unos arrolladitos exquisitos.
Para la segunda opción, vas a usar tapas de empanadas de copetín. Rellenalas con el preparado de acelga y formá los capelettis (o la forma que prefieras). Poné a hervir y serví con la salsa que más te guste. Además, podés inventar muchas más opciones con este relleno.