Si estás en plan de hacer ejercicio, cuidarte y consumir un poco más de proteínas, lo más difícil puede ser reducir los carbohidratos en las meriendas. No hace falta privarte de todo, porque a la larga es peor. Por eso, podés hacer una torta de ricota exquisita.
Con un sabor intenso a limón, este postre o merienda es alto en proteínas y va a potenciar tu rendimiento. No tenés que privarte de comer algo rico o quedarte con hambre para seguir cuidándote. Probá con esta opción, y seguro que vas a querer hacerla siempre.

Torta de ricota fit.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de torta de ricota son los siguientes:
2 huevos
500 g de ricota magra
1 cdita de polvo de hornear
Ralladura de 1/2 limón
1 chorrito de extracto de vainilla
1 cda de miel (podés usar edulcorante, stevia o el endulzante que quieras).

Para matar el antojo.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es colocar el huevo en un bol y batirlo ligeramente con la miel o el endulzante que elegiste.
Después, vas a agregar también la ricota (cuanto más magra, mejor, para aprovechar las proteínas), la ralladura de limón, la esencia de vainilla y el polvo para hornear.

No podés perdértela.
Mezclá todo hasta que se integre formando una especie de pasta espesa. Tenés varias formas de cocinarla: podés llevarla a una olla y cocinar a mínimo tapado, o también podés hacerlo en el horno o en la air fryer.
Cuando esté todo compacto, ya podés sacarla, esperar un poco y desmoldar. Por encima, podés servir esta torta de ricota con más miel, mermelada, nueces, frutos rojos o lo que más te guste. No tiene desperdicio y queda súper cremosa.