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SALUD

Octubre, mes rosa: 10 alimentos que ayudan a prevenir el cáncer de mama

La alimentación ocupa un rol clave para cuidar la salud.

Dalia Zorribas
Dalia Zorribas
Cáncer de mama. Fuente: (Instagram)
Cáncer de mama. Fuente: (Instagram)

Cada octubre, el mundo se tiñe de rosa para recordar la importancia de la prevención y la detección temprana del cáncer de mama. Desde 1985, este mes es símbolo de sensibilización, una iniciativa impulsada por la American Cancer Society y apoyada por Betty Ford, sobreviviente y ex primera dama de Estados Unidos, quien utilizó su experiencia para visibilizar la enfermedad.

La campaña busca fomentar los chequeos regulares, especialmente las mamografías, y educar sobre los hábitos que pueden ayudar a cuidar la salud mamaria. En este sentido, es necesario destacar que, si bien los factores hormonales y la genética son de consideración, el estilo de vida influye demasiado. Mantener una alimentación equilibrada, rica en antioxidantes y nutrientes, puede contribuir a reducir el riesgo de contraer esta enfermedad y mejorar la salud en general. La ciencia destaca las propiedades de ciertos alimentos con potencial protector.

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Para reducir el riesgo de cáncer de mama es necesario evitar alimentos, como, alcohol, café, carnes procesadas, alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos, entre otros. Fuente: (X)

Cáncer de mama: los alimentos que pueden ayudar a reducir el riesgo durante el Mes Rosa

  • Verduras de hoja verde

Espinacas, kale, rúcula, acelga u hojas de mostaza son alimentos que aportan carotenoides como el betacaroteno y la luteína, antioxidantes que ayudan a neutralizar los radicales libres. Estudios internacionales demostraron que las mujeres con mayores niveles de estos compuestos en sangre presentan entre un 18 % y un 28 % menos riesgo de desarrollar cáncer de mama.

  • Vegetales crucíferos

El brócoli, la coliflor y el repollo son ricos en glucosinolatos, compuestos que el cuerpo transforma en isotiocianatos, conocidos por su efecto anticancerígeno. Investigaciones realizadas en mujeres asiáticas asociaron el consumo frecuente de crucíferas con un riesgo significativamente menor de la patología, reforzando la idea de incluirlas en la dieta semanal.

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Estos alimentos también fortalecen el sistema inmunológico. Fuente: (Instagram)

  • Vegetales Allium

Ajo, cebolla y puerro destacan por su contenido en compuestos de azufre y antioxidantes flavonoides. Un estudio en Puerto Rico y otro en Irán vincularon el consumo habitual de estos alimentos con menor riesgo de tener un carcinoma.

  • Frutas cítricas

Naranjas, limones, mandarinas o pomelos aportan vitamina C, folato y flavonoides con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Una revisión científica relacionó su consumo con una reducción del 10 % en el riesgo de cáncer de mama, además de reforzar el sistema inmune y combatir el estrés oxidativo.

  • Bayas

Arándanos, frutillas y moras contienen flavonoides y antocianinas, compuestos que protegen las células del daño oxidativo. Un estudio con más de 75 mil mujeres concluyó que quienes “comían bayas con regularidad tenían menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama con receptores de estrógeno negativos, uno de los tipos más agresivos”.

  • Duraznos, manzanas, peras y uvas

Estas frutas combinan fibra y antioxidantes que ayudan a bloquear el crecimiento de células malignas. Investigaciones revelan que consumir al menos dos porciones semanales de melocotones puede reducir hasta un 41 % el riesgo.

Fred Machado

Los alimentos ricos en antioxidantes ayudan a proteger las células. Fuente: (X)

  • Pescado graso

Salmón, sardinas y caballa son fuente de ácidos grasos, omega-3, selenio y antioxidantes. Una revisión de más de 20 estudios comprobó que quienes consumen más pescado azul tienen un 14 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama, gracias a su efecto antiinflamatorio y regulador hormonal. También las nueces, almendras y maní son ricos en grasas saludables y ácido alfa-linolénico, un tipo de omega-3 vegetal. “Estudios recientes demostraron que quienes consumen frutos secos varias veces por semana tienen entre dos y tres veces menos riesgo de padecer cáncer de mama, lo que las convierte en un snack saludable y protector”.

  • Alimentos fermentados

Yogur, kimchi, miso o chucrut aportan probióticos que fortalecen el sistema inmunológico. Según una investigación, los productos fermentados están asociados a un menor riesgo de cáncer de mama, probablemente por su capacidad de mejorar la microbiota intestinal.

  • Frijoles o legumbres

Altos en fibra, vitaminas y minerales, los frijoles ayudan a mantener el equilibrio hormonal y reducen el riesgo. “Un estudio con casi 5.000 mujeres observó que quienes comían legumbres con frecuencia tenían un 20% menos de probabilidad de desarrollar la enfermedad”.

A estos se pueden agregar también los granos integrales como el arroz integral, la quinoa o la cebada; aportan fibra, vitaminas y antioxidantes que contribuyen al equilibrio metabólico.

  • Hierbas y especias

El orégano, la cúrcuma, el jengibre y el perejil aportan compuestos como la curcumina, el carvacrol o la apigenina, todos con reconocidas propiedades anticancerígenas. Incluir variedad de especias en las comidas no solo realza el sabor, sino que también suma protección frente al cáncer de mama.