El mundo de las plantas es gigante y si sos muy fanático tenes que saber que hay cientos de variedades, y cada una de ellas tiene sus beneficios y aromas. En este caso te vamos a compartir un truco casero en donde vas a poder hacer un unguento medicinal y muy relajante, a través de la planta de lavanda.
Un unguento es una sustancia que se usa sobre la piel para calmar o curar las heridas, raspaduras, erupciones cutáneas o sarpullidos o algún problema de piel. Muchos lo conocerán como 'pomada'.

Creá este ungüento buenísimo.
Qué necesitás
- Flores de lavanda
- Aceite de oliva
- Cera de abeja
- Frascos de vidrio

Lavanda.

Colocá las plantas en un frasco.
Qué vas a hacer
Una vez que consigas las plantitas de lavanda, lo ideal es que tengas incluso las ramitas, vas a colocar todas estas en un frasco de vidrio previamente lavado y esterilizado. Como podes ver en esta imagen (arriba), las hojas de lavanda van hacia el fondo del frasco y las ramas hacia arriba. Luego, colocá el aceite de oliva hasta casi llenar el frasco y llevar a baño maría en una olla y llevá a fuego en hornalla. Podes machucar un poco esta plantita con un cucharón de madera mientras se sumerge con este aceite y se va cocinando a baño maría.

Colocar a baño maría.
Esta planta de lavanda es muy relajante y medicinal, tiene propiedades muy beneficiosas para la piel y es por eso que se la eligió para hacer este tipo de pomada.

Volcar el aceite en frascos.
Este tipo de pomadas podes hacer con muchas otras plantas e incluso combinarlas, pero en este caso se usó solo lavanda.

Lucite con este truco.
Luego, el siguiente paso es colar esta preparación en alguna pava u olla, porque tendrán todavía muchas ramitas. A ese líquido le vas a agregar la cera de abeja rallada o cortada chiquito, le sumas aceite nuevamente y llevás a fuego para que se mezcle la aceite y la cera. Cuando la retirás después de un ratito, ya esta lista la pomada para colocar en distintos frascos pequeños y reservá.