De una manera muy simple y práctica, vas a tener lista esta bebida probiótica muy rica, pero sobre todo llena de antioxidantes que te van a potenciar la salud y tu bienestar. Seguí este paso a paso fácil de hacer y económico porque no te vas a arrepentir.

Te va a encantar el resultado. Fuente: (@atmansaludconsciente).
Ingredientes
- Remolacha
- Jengibre
- Sal marina
Paso a paso
Una vez que tengas los ingredientes necesarios para hacer esta receta espectacular, vas a comenzar por hervir la remolacha y cortarla en trozos. Luego, vas a hacer lo mismo con el jengibre. Lo ideal es que tengas varios trozos de ambas cosas y los llevarás a un frasco grande de vidrio o jarra. Sumale un poco de sal marina y un litro de agua.

Cortar la remolacha en trozos.

Combinar con el jengibre.
Cuando ya coloques estos alimentos en la jarra o vaso de vidrio, vas a dejar fermentar todo por al menos de 3 a 5 días, dependiendo del clima que haga en tu ciudad. Si hace mucho frío, vas a dejar más días de fermentación. A este frasco lo vas a tapar con una tela o repasador y que quede en un lugar con sombra. Cada noche podés mezclar esta preparación para oxigenar.

Agregar agua y dejar fermentar.

Colar.
Una vez que pasen estos días, vas a colar la preparación para dividir lo sólido de lo líquido. Esta mezcla vas a ver que no es ni dulce ni salada, acá lo importante es que es una mezcla llena de nutrientes y que te hará muy bien para limpiar toda la zona digestiva y darte energía. Llevá esta preparación a la heladera, te puede durar una semana. Podés tomarlo dos veces al día sin ningún problema entre comidas.
A esta bebida probiótica podés sumarle algunas rodajas de limón o cualquier cítrico para darle ese power energético a tu día a día, tu rutina saludable.