La kombucha, también conocida como té kombucha, hongo manchú, hongo de té o hongo chino, es una bebida fermentada con un sabor ácido. Se elabora a partir de té endulzado que se fermenta gracias a una colonia gelatinosa formada por diversos microorganismos. A través del proceso de fermentación, la sacarosa se desdobla en glucosa y fructosa, que luego se transforman en proporciones variables de alcohol etílico y ácido acético. Son precisamente la acidez y el alcohol los que limitan el crecimiento de otros microorganismos que podrían contaminar la preparación.
Esta preparación ganó tal popularidad alrededor del mundo que existen diversas marcas que comercializan este producto. Por supuesto, que siempre existe la opción de preparar este té probiótico de forma casera. Además de ser una bebida muy refrescante, la kombucha tiene diversos beneficios para la salud. Entre sus propiedades más destacadas se encuentran su aporte de nutrientes, como varias vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6, B12), ácido fólico, así como vitaminas C, D, E y K. También es rica en minerales como hierro, zinc, calcio y magnesio. Gracias a su proceso de fermentación, proporciona enzimas y levaduras saludables.

El origen de la kombucha se remonta a China. La leyenda cuenta que los samurais la consumían para conseguir energía antes de las batallas.
Estos beneficios de la kombucha ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro gracias a su contenido de antioxidantes. También posee la propiedad de eliminar algunas bacterias patógenas del organismo, repara y regenera la flora intestinal, y mejora la salud del hígado y los riñones al facilitar la eliminación de toxinas de estos órganos. Además, refuerza el sistema inmune y, al ser una bebida baja en calorías, su consumo contribuye a la pérdida de peso.

Al scoby se lo conoce como el hongo de la kombucha.
A continuación, encontrarás los ingredientes necesarios para preparar kombucha en la comodidad de tu casa, así como el paso a paso. Esta bebida es una excelente alternativa a las aguas saborizadas y a las gaseosas.
Ingredientes
1 l de agua
100 gr de azúcar orgánica
2 saquitos de té
Scoby (colonia simbiótica de bacterias y levaduras que transforma el té azucarado en kombucha)
Preparación
En una olla, verter el agua junto con el azúcar y los saquitos de té. Dejar infusionar durante 10 minutos. dejar enfriar a temperatura ambiente.
En un frasco de vidrio limpio, verter el té azucarado y añadir el scoby junto a un poco de kombucha fermentada. Tapar el recipiente y dejar fermentar durante dos semanas a temperatura ambiente.
Transcurrido ese tiempo, se obtendrán dos scoby por frasco. Quitarlos y colocarlos en un recipiente. Por otro lado, verter el líquido fermentado en una botella de vidrio y tapar. Dejar gasificar en la heladera durante una semana.

Kombucha casera. Receta compartida en el Instagram de: "pablomartinchef".
Lista la kombucha. A este té de sabor acido se lo puede tomar solo o diluido en agua. También, se pueden añadir ingredientes para darle más gusto, como frutas, hierbas frescas y especias, entre otras.