Cuando el frizz amenaza con arruinar cualquier intento de peinado, nada mejor que acudir a una receta de belleza natural que funcione como una caricia profunda para el cabello. En plena era del clean beauty y las rutinas sostenibles, este alisado casero se convierte en el must de la temporada.
Si buscás un acabado suave, sin calor y sin químicos agresivos, esta mascarilla combina ingredientes nobles como la leche de coco, la maicena y el aceite de jojoba o argán en una fórmula que no solo disciplina tu cabello, sino que hidrata, sella las fibras capilares y aporta brillo de editorial.

Basta de quemar el pelo.
Incorporá esta rutina una vez por semana y vas a notar cómo tu cabello se vuelve más dócil, brillante y fácil de peinar. Lo mejor: podés hacerlo mientras leés tu libro favorito o mirás una serie.
Ingredientes
1 taza de leche de coco (de preferencia sin azúcar y orgánica)
1 cda colmada de fécula de maíz
2 cditas de aceite de jojoba o aceite de argán

En la cosmética natural se usan derivados del coco.
Pasos a seguir
En un bowl, mezclá bien todos los ingredientes hasta lograr una crema homogénea.
Aplicá sobre el cabello seco o levemente húmedo, desde medios a puntas, evitando el cuero cabelludo si lo tenés graso.
Cubrí con un gorrito térmico o una bolsa plástica para generar calor.
Dejá actuar al menos una hora. Cuanto más tiempo, mejor el resultado.

Si no tenés gorrito térmico, usá una bolsa de plástico.
Enjuagá con agua tibia y lavá tu cabello con shampoo natural (libre de sulfatos y siliconas, si podés).
Finalizá con un poco de acondicionador y secá el pelo con secador.

Lavalo con shampoo neutro.
El resultado es un cabello más lacio, con caída natural y sin frizz. Perfecto para dejar de lado las herramientas de calor y abrazar la textura sana y fluida que tanto se ve en pasarelas.

Lograrás un lacio natural.
Este tratamiento es acumulativo: cuanto más constante seas, más visibles serán los efectos. Animate a probar esta joya casera y sumate a la tendencia del alisado consciente.