Si estás buscando una opción original y abundante para sorprender en la cena, estas patas de muslo gigantes son ideales. Se trata de una preparación en la que el clásico muslo de pollo se transforma completamente en unas patas de muslo gigantes gracias a un relleno sabroso y una cobertura crocante que hará que todos pidan repetir. Lo mejor es que, aunque parecen elaboradas, son muy fáciles de hacer en casa.

El primer paso es limpiar y cocinar los muslos, luego desmenuzarlos
Primero se cocinan los muslos de pollo y se desmenuza la carne, sin quitar el hueso. Después, esa carne se mezcla con puré de patatas condimentado, logrando una textura suave y sabrosa. Con esta preparación, se vuelve a dar forma a las patas de muslo gigantes, que después se empanan y se fríen hasta quedar doradas por fuera y jugosas por dentro. El contraste de texturas es lo que hace única a esta preparación.

Una vez desmenuzada la carne, se mezcla con el puré y se vuelve a dar forma al muslo, conservando el hueso. Luego, se empana todo.
Servidas calientes, estas patas de muslo gigantes son perfectas para compartir. Son una opción práctica, rendidora y muy original para una noche en familia o con amigos. Esta receta, además de ser económica, te permite jugar con condimentos y adaptar el sabor a tu gusto, convirtiéndola en un plato estrella sin complicaciones.

luana.recetasaludables. Fuente:(Instagram)
Tortilla exprés de zapallitos, lista en minutos y perfecta para la cena
Por otro lado, si tenés poco tiempo y querés una opción liviana pero sabrosa, la tortilla de zapallitos es una gran aliada. Solo necesitás tres ingredientes: zapallitos, huevos y cebolla. Esta receta se cocina en sartén y, en menos de media hora, tenés un plato completo y saludable, ideal para resolver cualquier cena.
Comenzá cortando los zapallitos y la cebolla en cubos pequeños, y saltealos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén blandos. Luego, batí los huevos, mezclalos con los vegetales cocidos y volcá todo nuevamente en la sartén. Cociná a fuego bajo, con tapa, hasta que esté dorada de un lado, y luego girala para terminar la cocción.
Esta tortilla no solo es rápida: también es muy versátil. Podés sumarle queso, hierbas frescas o incluso restos de otras preparaciones.