Los frascos de café instantáneo son ideales para reutilizar en proyectos decorativos. Su tamaño y material los hacen perfectos para convertirlos en una pequeña lámpara artesanal.

La cuerda de yute y el mantel antideslizante transforman los frascos de café instantáneo en piezas únicas
Primero, asegurate de que los frascos de café instantáneo estén bien limpios y secos. Luego, colocá dos tiras de cinta doble faz en el cuerpo del frasco y retirales la protección para dejar expuesto el adhesivo. Forrá el frasco con un trozo de mantel antideslizante que se adhiera bien a la cinta. Después, envolvé con varias vueltas de cuerda de yute la parte superior e inferior del frasco de café instantáneo, justo en la zona donde se enroscaría la tapa. Una vez hecho esto, armá un moño con el mismo hilo de yute y pegalo en el frente, sobre la zona superior.

Quemar las puntitas de la cuerda evita que se deshilache y mejora el acabado del frasco
En el centro del moño, agregá el aplique decorativo que elijas para darle tu toque personal. Quemá suavemente las puntitas de la cuerda de yute con un encendedor para evitar que se deshilache.
Por último, colocá dentro del frasco de café instantáneo una luz LED de corcho. De este modo, vas a obtener una hermosa lámpara que podés usar como centro de mesa o adorno en el recibidor o el living. Este tipo de proyecto es una excelente forma de fomentar el reciclaje con creatividad, aportando un detalle original y cálido al hogar.

jaime_artes. Fuente: (Instagram)
Transformá una lata de duraznos en un portacubiertos vintage y funcional
Si tenés una lata vacía de duraznos, podés darle una nueva vida convirtiéndola en un portacubiertos con estilo vintage. Necesitás una lata limpia sin bordes filosos, pintura a la tiza del color que prefieras, una lija fina, servilletas decoradas o papel de decoupage y cola vinílica.
Pintá toda la superficie externa de la lata con pintura a la tiza y dejá secar bien. Luego, pegá el diseño elegido con cola vinílica y pasá una capa protectora encima para sellarlo. Podés lijar suavemente algunas zonas para darle un efecto desgastado. Si querés colgarlo, agregale un alambre como manija.
Este portacubiertos no solo organiza tus utensilios, sino que también aporta un toque personal y cálido a tu cocina. Es una opción simple y económica para sumar estilo con reciclaje en tu hogar.