Si hay algo que nos encanta del otoño es la posibilidad de jugar con capas, texturas y colores intensos. Y esta temporada, el combo rojo + negro se posiciona como el dúo más audaz del placard.

Transmite seguridad, deseo y autoridad.
Es un clásico de colores pero es explosivo, elegante y atrevido a la vez, este must cromático vuelve a escena y lo hace con fuerza: lo vimos en los eventos de moda más recientes, en el street style de capitales de la moda y, por supuesto, en las celebridades locales.

Las estanmpas son una buena manera de incorporar el dúo.
Ya no se trata solo de usar un vestido negro con labios rojos, esta vez la tendencia va más allá. Hablamos de outfits totales, donde el rojo en distintas gamas (desde el bordó al carmín vibrante) se entrelaza con el color negro profundo en piezas clave como tapados, blazers, faldas de eco-cuero, botas, ítems sastreros y hasta accesorios dramáticos como guantes o gafas XL.

Versatilidad al máximo.
Cómo llevar esta dupla de colores sin margen de error
Estilismo equilibrado: jugá con las proporciones. Si llevás un pantalón rojo encendido, bajá la intensidad en la parte superior con una remera negra básica o una camisa satinada.

Nicole en clave glam.
Outfit más sofisticado: apostá por un blazer negro estructurado sobre un vestido rojo midi y completá con stilettos o botas al tono.

Los accesorios.
Team neutros: llevá el color a través de accesorios. Un bolso rojo fuerte puede levantar cualquier outfit total black. Lo mismo una bufanda, un sombrero o incluso un cinturón que aporte contraste.

Perfecto para días laborales con power y noches con actitud.
Beauty look: no subestimes el maquillaje como herramienta para sumar esta dupla: labios rojos, delineado negro y uñas en la misma sintonía también cuentan.

El tono oxblood.
Si te resulta demasiado fuerte el rojo probá con su versión más apagada: los tonos vino, oxblood o terracota funcionan como una puerta de entrada amigable a esta tendencia sin renunciar al efecto wow.