Cuando estamos bajo un largo período de estrés, de acuerdo con los expertos, el cuerpo tiende a entrar en modo alerta, es decir, los músculos se tensan, el corazón se acelera y la respiración se vuelve rápida y superficial. Si padeces estos síntomas, tomá nota de los ejercicios que podés poner en práctica desde ya.
El modo alerta es una reacción natural llamada respuesta de huida o lucha, justamente que busca protegernos de los peligros. Sin embargo, en la cotidianidad, ese peligro no es real, sino que puede deberse a una discusión, una mala noticia o algo que no salió como esperábamos. Es ahí cuando la respiración de forma consciente se transforma en una herramienta valiosa para regular el sistema.

La respiración es una de las herramientas más poderosas para relajarnos. Fuente: (X)
Ejercicios de respiración para hacerle frente al estrés
Respiración con exhalación larga (4-7-8)
Estos ejercicios de respiración con exhalación larga son ideales para hacer justo antes de ir a dormir. Es muy fácil de hacer: inhalá por la nariz contando hasta cuatro, mantené la respiración mientras contás hasta siete y, finalmente, exhalá por la boca contando hasta ocho. Repetí el proceso varias veces.
El principal beneficio de esta respiración está en la exhalación que activa el sistema de respuesta de relajación del cuerpo, ayudando a disminuir la frecuencia cardíaca y preparando el cuerpo para dormir rápidamente.

La meditación ayuda a mantenernos en el presente. Fuente: (X)
Respiración del cuadrilátero o cuadrada (4-4-4)
Es ideal para hacer en cualquier momento del día en que sientas que necesitás relajarte. Tendrás que inhalar contando hasta cuatro, mantener el aire en los pulmones hasta cuatro, exhalar también en cuatro tiempos y mantener los pulmones vacíos contando de nuevo hasta cuatro.
Podés repetir esta técnica por unos cuantos minutos. Practicarla te ayudará a centrar la mente, estabilizar el ritmo cardíaco y reducir la ansiedad.

La respiración consciente y profunda facilita el descanso. Fuente: (X)
Respiración pareja (5-0-5)
Estos ejercicios son sugeridos para el momento que necesites concentrarte y no puedas. Hacerlos es facilísimo: debes inhalar contando hasta cinco y exhalar también en el mismo tiempo. La particularidad es que no se retiene el aire entre ambos procesos. Una alternativa es ajustar el conteo de acuerdo a tu comodidad, pero siempre debe ser igual el número de inhalación y exhalación.
Respirar de esta forma ayuda a equilibrar el sistema nervioso, aumentando la concentración y la claridad mental, especialmente cuando estás por realizar actividades que requieran mucho enfoque.