Si venís luchando contra el frizz, la sequedad y la falta de brillo, pero ya no querés someter tu cabello a tratamientos agresivos como alisados químicos o keratinas industriales, esta mascarilla natural puede convertirse en tu aliada.
La fórmula de esta mascarilla para el cabello es sencilla, está hecha con ingredientes que seguro tenés en casa o podés conseguir en la dietética, y promete devolverle a tu pelo el largo deseado, suavidad intensa y un glow envidiable.

Esta mascarilla que revoluciona el cuidado capilar
Ingredientes
1 trozo generoso de jengibre natural
1 taza de agua
½ hoja grande de aloe vera
2 cdas. de fécula de maíz (maicena)

Dale un respiro a tu fibra capilar.
Preparación paso a paso
Lavá y cortá el jengibre en trozos pequeños. Colocalo en una licuadora junto con la taza de agua y licuá por unos segundos hasta que el agua tome color y aroma.

Querrás repetir este tratamiento.
Colá el líquido resultante para eliminar restos sólidos y volcá el jugo en una ollita.
Agregá las dos cucharadas de fécula de maíz al jugo de jengibre. Disolvé bien antes de encender el fuego.

Mezclá bien para que no haya grumos.
Llevá la mezcla a fuego bajo y cociná revolviendo constantemente. Vas a notar que toma una textura tipo crema o gel.
Mientras eso sucede, extraé el gel de la hoja de aloe vera con una cuchara y sumalo a la preparación apenas apagues el fuego. Revolvé bien hasta integrar todo.

Dejá enfriar antes de aplicarlo.
Dejá entibiar la mezcla antes de aplicarla.
Cómo aplicarla:
Con el pelo limpio y apenas húmedo, dividí tu melena en secciones y aplicá la mascarilla desde el cuero cabelludo hasta las puntas. Masajeá con movimientos circulares suaves y asegurate de cubrir bien todo el cabello.

Probá esta mascarilla una vez por semana.
Podés dejarla actuar entre 30 minutos y una hora, usando un gorro térmico o envolviendo tu cabeza con una toalla caliente para potenciar la penetración. Luego enjuagá con abundante agua tibia y, si querés, usá un shampoo suave para retirar los restos. Finalizá con tu acondicionador habitual que cierre las fibras capilares.
Esta mascarilla es efectiva para tu cabello porque el jengibre estimula la circulación en el cuero cabelludo y ayudan a acelerar el crecimiento del cabello y previniendo la caída.

El calor ayuda a que las fibras se abran.
Además, tiene propiedades antisépticas que mantienen el cuero cabelludo limpio y libre de impurezas. La fécula de maíz, por su parte, aporta una textura sedosa y controla el frizz de forma natural, sin necesidad de siliconas o químicos agresivos. Suaviza la fibra capilar y da ese efecto de "pelo planchado" pero sin calor.
El aloe vera, infaltable en cualquier rutina de cuidado capilar consciente, hidrata profundamente, aporta brillo y calma la piel del cuero cabelludo. Es ideal si tenés sensibilidad o resequedad.

conseguirás uh brillo máximo.
Probá esta mascarilla una vez por semana y observá cómo tu cabello recupera fuerza, movimiento y ese brillo sano que ninguna keratina química puede igualar. Porque a veces, volver a lo natural es el verdadero lujo.