Cuando se trata de reciclaje, a veces basta con mirar alrededor para encontrar un objeto olvidado que puede volver a brillar. Este proyecto con frascos de vidrio es una propuesta simple y con mucha onda, ideal para renovar esos envases que juntamos “por si acaso”. Desde su cuenta de Instagram, Vicky Morán (@soyvickymoran) comparte esta idea fácil y original que combina reutilización, diseño y un toque bien personal.
La base del proyecto de reúso son frascos de vidrio (aunque también podés usar latas o potes). A esos recipientes se los transforma usando hojas de cuadernos viejos, especialmente separadores con diseños llamativos como mármol o colores vibrantes. La técnica consiste en enrollar esas hojas con la ayuda de un palito de madera fino para formar tubos de papel. Una vez listos, se retira el palito y se recortan en diferentes alturas: algunos más altos que el frasco, otros más bajos y otros a la medida exacta.

Con la ayuda de un palito de madera fino se formar tubos de papel. Fuente: (@soyvickymoran).
Con la ayuda de silicona caliente, esos rollitos se pegan alrededor del frasco de vidrio, creando un patrón visual súper atractivo. Este tipo de transformación, más allá del reciclaje, es un claro ejemplo de reutilización creativa. Como toque final, Vicky le suma una etiqueta decorativa: sobre un pedacito de lienzo y tela arpillera, transfiere una palabra con significado (en este caso, calma) usando una lámina termotransferible y la plancha. Después, un moñito con hilo de yute remata el detalle.

Se recortan en diferentes alturas. Fuente: (@soyvickymoran).
Además de ser un proyecto de reciclaje, esta idea permite explorar otra forma de darle nueva vida a objetos que parecían destinados al tacho. Y lo mejor es que se puede adaptar a diferentes tamaños de frascos o usarse para organizar todo tipo de materiales: pinceles, fibras, marcadores, clips o incluso cepillos de dientes.

Se le adiciona una etiqueta. Fuente: (@soyvickymoran).
Materiales necesarios
1 frasco de vidrio (también podés usar latas o potes)
Separadores de un cuaderno viejo o papeles con diseño
Palitos de madera finos (tipo brochette)
Silicona caliente
Tela arpillera y lienzo (para la etiqueta)
Lámina termotransferible con la palabra o diseño que elijas
Plancha
Hilo de yute (opcional, para decorar)
Animate a transformar lo que ya tenés

Así queda terminado. Fuente: (@soyvickymoran).
Lo mejor de este tipo de propuestas de reutilización es que no necesitás salir a comprar nada: con lo que suele haber en casa ya podés empezar. El reciclaje no solo le da una segunda vida a los objetos, también despierta la creatividad y convierte lo cotidiano en algo único. Así que ya sabés: antes de tirar esos frascos de vidrio o ese cuaderno que te quedó por la mitad, pensá en todo lo que podés crear. Y de paso, tu casa suma un toque de onda hecho por vos.