Hoy el reciclaje no es solo separar residuos: también es ponerle un poco de onda y creatividad a lo que tenés a mano. Los frascos de vidrio, esos que antes contenían mermelada o salsa, pueden transformarse en objetos útiles y decorativos sin gastar un mango.
Organizadores

Organizadores. Fuente: (Instagram)
Una de las ideas más prácticas es usarlos como organizadores para el escritorio o el baño. Sirven para guardar desde clips hasta hisopos, maquillajes o ganchitos del pelo. Además, le dan un toque vintage y ordenado a cualquier rincón. Y sí, todo eso solo con un poquito de reciclaje.
Portavelas

Portavelas. Fuente: (Instagram)
La otra opción que garpa es convertirlos en portavelas. Ponés una velita adentro, capaz unas piedritas o una ramita de canela, y ya tenés un centro de mesa cálido y con mucha onda. Ideal para una cena tranqui o, simplemente, para darle otro aire a tu espacio.

También pueden ser macetas. Fuente: (Instagram)
Otra alternativa copada es usar los frascos como mini macetas. Ponés un poco de tierra y plantás suculentas, cactus o hasta una ramita de romero. Quedan divinos en la cocina, el balcón o el escritorio, y te sumás un toque verde que siempre viene bien.