La feijoa, también conocida como guayabo del país o guayaba del Brasil, es una fruta originaria de América del Sur que cada vez gana más popularidad por su sabor único y sus múltiples beneficios para la salud. Con un aroma intenso y un sabor que recuerda a una mezcla entre ananá, frutilla y menta, esta fruta se destaca no solo por su exotismo, sino también por su versatilidad.
Es ideal para comer fresca, preparar mermeladas, licuados, postres o incluso chutneys. Esta planta, de nombre científico Acca sellowiana, pertenece a la familia de las mirtáceas y crece como un arbusto o pequeño árbol. Es muy resistente y se adapta a diferentes tipos de climas, lo que la convierte en una excelente opción para cultivar en jardines o macetas.

Mirá esta gran fruta.
En regiones templadas o frías, la feijoa se adapta bien siempre que reciba buen sol y tenga un suelo bien drenado. Además, es resistente a plagas y enfermedades, lo que la hace fácil de mantener. El fruto comienza a madurar a fines del otoño y suele caer del árbol una vez que está en su punto justo.

Es exquisita y rica en nutrientes.
A simple vista, esta especie es de color verde, de forma ovalada y con una piel rugosa. Al cortarla, su pulpa blanca y gelatinosa tiene un perfume dulce y penetrante. Es recomendable consumirla apenas cae del árbol o guardarla en la heladera por pocos días, ya que madura rápidamente.
A nivel nutricional, la feijoa es una fantástica fuente de vitamina C, antioxidantes y fibra. Contribuye a fortalecer el sistema inmune, mejorar la digestión y proteger al organismo contra el envejecimiento celular. Su bajo contenido calórico la convierte en un snack saludable y energético, ideal para incluir en una dieta balanceada.

Crece en un árbol.
En gastronomía, se puede usar de muchas formas: desde compotas, dulces y helados hasta vinagretas o guarniciones agridulces para carnes. También se puede deshidratar o fermentar para hacer bebidas. Su aroma particular le da un toque gourmet a cualquier preparación y es muy apreciada en la cocina natural.