Aunque las temperaturas bajan, la siembra sigue siendo posible en el mes de junio. Es un momento ideal para continuar con cultivos de otoño e invierno, que aportarán nutrientes y sabor a tu alimentación. Las especies recomendadas para esta etapa son la acelga, la lechuga, el perejil, el rabanito, la remolacha, la rúcula, la zanahoria, la espinaca, la escarola, el puerro, las habas y las lentejas.

Siembra de invierno: acelga, zanahoria y lechuga, ideales para cultivar en junio.
La siembra puede hacerse directamente en la tierra si el clima es templado o en almácigos si vivís en una zona con heladas intensas. Usar cobertores o mulching ayuda a conservar el calor y la humedad del suelo, lo que favorece que las semillas germinen mejor. También es recomendable proteger el sustrato de tu siembra y regar con frecuencia, sin encharcar, para mantener la humedad constante durante el proceso.

Proteger las siembras con cobertores ayuda a conservar la humedad y el calor.
Si querés que la siembra sea aún más productiva, rotar cultivos y combinar variedades te permitirá lograr una huerta equilibrada y más resistente. Así, no solo vas a disfrutar cosechas sabrosas, sino que también vas a fomentar la biodiversidad y cuidar tus plantas.

Combiná distintas variedades en tu huerta y disfrutá una cosecha más diversa.
Cómo cultivar rúcula en casa y tener hojas frescas todo el invierno
La rúcula es una de las verduras más fáciles de cultivar y perfecta para sumar sabor y nutrientes a tu dieta. En invierno también se puede sembrar, ya que resiste bien el frío. Solo necesitás una maceta ancha, tierra suelta con buen drenaje y semillas que se colocan de forma superficial.
Una vez hecha la siembra, es importante mantener el sustrato húmedo, pero no encharcado, y ubicar el recipiente en un lugar con buena luz natural. La rúcula crece rápido, en aproximadamente tres semanas ya podés comenzar a cosechar las primeras hojas tiernas. Si vas cortando solo las hojas externas, la planta seguirá brotando.
Además de ser fácil de cuidar, la rúcula aporta calcio, hierro, vitamina C y tiene propiedades digestivas. Cultivarla en casa es una gran opción para sumar verdes frescos a tus platos sin necesidad de comprar.