Si estás buscando una forma simple y económica de decorar tu casa con plantas, este proyecto es para vos. Solo necesitás palitos de brochette y unos frascos plásticos para crear un jardín vertical con encanto.

Reja armada con palitos de brochette pintada con aerosol, lista para decorar.
Para empezar, colocá cinco palitos de brochette en forma de base y, sobre ellos, agregá más palitos para formar una estructura similar a una reja, usando seis en vertical y cinco en horizontal. Todo debe pegarse con silicona caliente. Una vez que tengas lista la estructura, aplicá pintura en aerosol del color que prefieras. Luego tomá frascos plásticos pequeños y en cada tapa enrollá cuerda de yute, dejando un excedente para poder atarlos a la reja que armaste con los palitos de brochette. En total, podés colgar entre cuatro o cinco frasquitos. Rellenalos con agua y colocá hojas o plantas que puedan crecer en agua, como potus o singonio.

Frasquitos plásticos decorados con cuerda de yute, listos para atarse a la estructura.
Este proyecto no solo embellece cualquier rincón de tu casa, sino que además es una excelente idea de reciclaje. Atando una cuerda de yute más larga en la parte superior de los palitos de brochette, vas a poder colgar esta estructura donde más te guste y disfrutar de tu propio jardín colgante hecho en casa.

Peri_azizov. Fuente: (Instagram).
Un jardín flotante hecho con botellas viejas para dar color a tu patio
Por otro lado, si te sobran botellas plásticas, también podés armar un jardín flotante muy vistoso. Solo necesitás cortar botellas de medio litro a la mitad, pintar la parte inferior con colores vibrantes y hacer dos pequeños agujeros a los costados para pasar una cuerda. Luego, llená cada mitad con tierra y plantines de flores pequeñas como pensamientos o margaritas.
Uní varias botellas entre sí usando la misma cuerda, formando una especie de guirnalda, y colgala en una reja o en una pared de exterior. Además de aprovechar materiales reciclables, vas a lograr un espacio lleno de color y vida que llama la atención con solo mirarlo.
Este tipo de proyecto demuestra cómo el reciclaje puede integrarse de manera práctica a la decoración del hogar, dándole una segunda vida a objetos que normalmente tirarías.