La receta de bizcocho de convento es un postre clásico de la repostería española que, con el paso del tiempo, trascendió fronteras y cruzó el océano. Su origen se remonta a los monasterios y conventos donde, durante siglos, se perfeccionaron recetas dulces que pasaban de generación en generación. Hoy sigue siendo una opción deliciosa y fácil de preparar, ideal para disfrutar el fin de semana mientras mirás tu serie favorita.
Este bizcochuelo se caracteriza por su altura y textura bien esponjosa, algo que se logra gracias a un buen batido y a la incorporación cuidadosa de los ingredientes. Además, lleva elementos simples que seguramente ya tenés en casa. Animate a preparar esta receta tradicional y disfrutá de una exquisitez con historia.

Para que el bizcocho de convento sea perfecto, el resultado tiene que ser alto, esponjoso y húmedo. Fuente: (X)
Receta de bizcocho de convento
Ingredientes:
300 g de harina leudante
300 g de azúcar
25 g de azúcar impalpable
15 g de levadura química
150 ml de leche
150 ml de aceite de girasol
4 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 pizca de sal.
Paso a paso:
El primer paso de la receta de bizcocho de convento consiste en separar las claras de las yemas. En un bol, batí las claras a punto nieve, ayudándote con batidor de mano o batidora eléctrica. Cuando estén firmes, agregá de a poco la mitad del azúcar, sin dejar de batir. Reservá.
En otro recipiente, batí las yemas junto con el resto del azúcar durante tres minutos, hasta obtener una crema clara y espumosa. Luego, agregá la leche, la esencia de vainilla y el aceite en forma de hilo, sin dejar de batir.

Para servirlo podés agregarle chocolate rallado o mermelada. Fuente: (Instagram)
Incorporá las claras batidas a la mezcla anterior con una espátula y movimientos envolventes para no perder el aire de la preparación. Este paso es clave para que el bizcocho quede bien esponjoso. Ahora tendrás que agregar los secos. En un bol, mezclá la harina leudante con la levadura química y la pizca de sal. Sumá esta mezcla seca de a poco a la preparación anterior, batiendo suavemente hasta que no queden grumos.

Reordá que la decoración del postre debe ser simple. Fuente: (Instagram)
Seguidamente, forrá un molde desmontable de 26 cm con papel manteca y volcá la preparación. Llevá a horno precalentado a 160°C, con calor arriba y abajo, durante aproximadamente una hora. El bizcocho de convento está listo cuando al pincharlo con un palillo, éste sale seco.
Retirá del horno, dejalo reposar diez minutos sobre una rejilla y luego desmoldalo. Una vez frío, espolvoreá azúcar impalpable por encima y a disfrutar.