¿Quién dijo que los morrones asados son solo un acompañamiento más? Esta propuesta, inspirada en una idea del periodista gastronómico Mikel López Iturriaga (El Comidista – El País), demuestra que, con ingredientes simples y un aliño que enamora, podés transformar cualquier comida. Y lo mejor: no necesitás ser chef ni tener equipamiento de restaurante. Con horno o airfryer, esta receta te va a quedar perfecta.
Ingredientes para esta propuesta culinaria:
2 morrones rojos grandes (también conocidos como pimentones)
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de vinagre de manzana, ideal para equilibrar sabores
1 cucharada de miel, que aporta brillo y un leve dulzor
½ diente de ajo rallado bien fino
1 cucharada de aceite de sésamo (podés omitirlo si no lo tenés)
4 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
20 gramos de almendras fritas con sal, picadas gruesas
½ cucharadita de comino en grano, para darle aroma y profundidad
½ cucharadita de morrón (dulce o picante, según tu gusto)
Un puñado de cilantro fresco y otro de perejil, ambos picados
Sal fina, en cantidad moderada, para realzar el conjunto

Los morrones asados, ya sea al horno o en la airfryer, se convierten en una guarnición de lujo. Fuente: (Pinterest)
Mientras los pimientos se cocinan (20 minutos de un lado y 15 del otro en airfryer, o 45 minutos en horno a 200°C con ventilador), vas a preparar una vinagreta intensa pero equilibrada. Mezclá en un bol la salsa de soja, el vinagre, la miel, el ajo rallado y los aceites. Ese aliño va a marinar después a los morrones, una vez pelados y cortados en tiras.
No te saltes un paso clave: cuando estén asados, ponelos en un táper con su propio jugo, cerrá la tapa y dejalos reposar unos minutos. La condensación va a ayudarte a quitarles la piel más fácilmente.

El aliño, con salsa de soja y miel, le da profundidad y un sabor irresistible. Fuente: (Pinterest)
El remate que lo cambia todo
Picá las almendras y mezclalas con el comino, el morrón, el perejil y el cilantro picado. Esta mezcla va por encima al final, como toque crujiente y fragante.
¿Un plus? Ese jugo que largan los morrones al enfriarse podés reducirlo a fuego bajo hasta lograr una especie de caramelo suave. No es obligatorio, pero sí muy recomendable.

Un toque final con almendras, pimentón y hierbas frescas transforma el plato por completo. Fuente: (El Comidista en el País)
Servilos tibios, con el aliño impregnando cada tira y las almendras coronando el plato. Esta es una de esas recetas que vas a querer repetir y reinventar: cambiando las especias, sumando otros frutos secos o acompañando con pan de masa madre.
Opciones de toque original
1. Toque criollo:
Agregá unas gotas de limón + ají molido al aliño, y en el remate final, reemplazá las almendras por maní tostado salado. Esto le da una vuelta más popular y picantona a la receta original.
2. Versión con queso:
Incorporá queso feta desgranado o ricota salada al momento de servir. Aportan un contraste salado-cremoso que equilibra la dulzura del morrón y redondea el plato.
3. Toque dulce-picante:
Sumale un chorrito de reducción de aceto balsámico al final o unas gotas de sriracha mezcladas en el aliño. Esta propuesta es ideal para paladares que buscan algo diferente pero equilibrado.
4. Hierbas locales:
En lugar de cilantro/perejil, usá albahaca morada o tomillo fresco. Un giro que le aporta fragancia y sale de lo común.
5. Remate crocante especial:
Agregá semillas de zapallo tostadas encima. Un cambio visualmente impactante y que le da textura.