Minuto Neuquen

AVES

Ñandú: el ave que no vuela, pero se camufla como un maestro y esconde un significado ancestral

Enterate de todos los datos curiosos sobre este ave tan particular.

Luciana Richard
Luciana Richard
Ñandú. Fuente: (Instagram)
Ñandú. Fuente: (Instagram)

Aunque no levanta vuelo, el ñandú es el ave más grande de América y una de las más sorprendentes del continente. Su nombre científico es Rhea americana, pertenece a la familia Rheidae y al orden Rheiformes, exclusivo de Sudamérica. Se lo encuentra en países como Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay, principalmente en llanuras y pastizales, aunque algunas subespecies se adaptaron a zonas de monte bajo o mesetas. Los colonizadores europeos, al notar su parecido con el avestruz africano, empezaron a llamarlo de la misma forma, a pesar de que no están emparentados directamente. Sin embargo, en la región es más conocido por nombres autóctonos como choique (mapuche), suri (quechua) o simplemente ñandú, que deriva del guaraní ñandú guasu, “araña grande”, en referencia a su plumaje desordenado y su forma de desplazarse.

aja1

El cuello del ñandú es largo y las alas inútiles para el vuelo, solo utilizadas para dar equilibrio al cuerpo durante el giro en la carrera.

Este gran corredor puede alcanzar velocidades de hasta 60 km/h gracias a sus patas largas y fuertes, terminadas en tres dedos con uñas afiladas. El macho puede medir hasta 1,80 metros de altura y pesar entre 30 y 35 kilos, mientras que la hembra es algo más chica y liviana. Su plumaje grisáceo le permite camuflarse perfectamente entre los pastizales, una habilidad que sorprende teniendo en cuenta su tamaño. El ñandú es un verdadero experto en mimetizarse con su entorno, al punto de pasar desapercibido para depredadores y personas. Además, realiza lo que se conoce como “baño de polvo”, una conducta que le permite mantener limpio el plumaje, eliminar parásitos y regular la grasa de su cuerpo, revolcándose en la tierra y sacudiendo sus plumas antes de descansar, especialmente en las horas más calurosas del día.

caja44ss

Por su tamaño, peso y estructura corporal, el ñandú no puede volar. La evolución favoreció su capacidad de correr en lugar de volar.

Más allá de sus habilidades físicas, este ave también se destaca por sus comportamientos poco comunes. Es omnívoro y se alimenta de semillas, frutas, insectos, pequeños reptiles, mamíferos y hasta pichones de otras aves. Pero lo más llamativo del ñandú es su rol en la reproducción. El macho, polígino, construye el nido y es el único encargado de incubar los huevos que dejan varias hembras en ese mismo espacio. Durante esta etapa, se vuelve territorial y puede tornarse agresivo si alguien se acerca. Las crías recién nacidas se llaman “charitos”, mientras que los ejemplares jóvenes, conocidos como “charavones”, suelen ser más torpes y desorientados.

cja65ss

Estos animales pueden vivir hasta 30 años en estado salvaje.

 

Más curiosidades del ñandú

Además de su imponente presencia en la naturaleza, el ñandú también tiene un gran valor en distintas actividades humanas. Su carne, de tono rojizo, es magra, rica en Omega 3, baja en colesterol y calorías, lo que la convierte en una opción saludable dentro de las carnes alternativas. También se utilizan otras partes internas como el hígado y el corazón, que suelen formar parte de preparaciones especiales o patés. Por su tamaño y aporte nutricional, no es raro que el choique despierte interés gastronómico en distintas regiones del país. El aprovechamiento de esta ave no voladora no se limita a lo culinario. Su cuero, especialmente el escamado de las patas, se emplea en marroquinería fina y en prendas resistentes a la humedad y al agrietamiento.

caja88

Las cáscaras de los huevos de ñandú son coleccionables y pueden conservarse como recuerdo o para hacer artesanías.

Por otro lado, sus plumas, gracias a su capacidad de cargarse electrostáticamente, son ideales para fabricar plumeros eficientes. Incluso sus aceites, obtenidos en condiciones controladas, cumplen con estándares internacionales y son valorados en la industria cosmética por sus propiedades. En cuanto a los huevos, su tamaño es notable, ya que uno solo puede equivaler a 12 o más huevos de gallina, y se utilizan en múltiples recetas, con un sabor muy similar al tradicional. Sin embargo, el uso de cada parte de este animal emblemático de Sudamérica no siempre se realiza de forma sostenible. La caza ilegal y la pérdida de hábitat natural llevaron a que esta especie se encuentre actualmente en estado de vulnerabilidad.