Después de disfrutar un buen choclo, la mayoría tira el olote sin pensarlo. Pero este “descarte” tiene usos muy valiosos en casa.
Si lo dejás secar varios días al choclo, podés transformarlo en un encendedor natural, pincelalo con un poco de kerosene, dejalo bien tapado al aire libre, y cuando lo necesites, prendelo con un fósforo o en la hornalla, se enciende rápido y genera una temperatura ideal para iniciar fuegos.

Puede ser utilizado como esponja de cocina, ideal para limpiar sin rayar ni contaminar
Otro uso poco conocido del olote de choclo es como esponja para lavar platos y ollas, porque no tiene químicos ni plásticos, y su textura lo convierte en un abrasivo natural muy efectivo. Además, no raya las superficies y es reutilizable. Solo hay que enjuagar bien el choclo después de cada uso y dejarlo secar.

Olotes de choclo secándose al sol, listos para convertirse en encendedores naturales
Y si tenés mascotas pequeñas, también podés romper los olotes de choclo en pedacitos con un martillo y usarlos como cama o sustrato absorbente. Ayudan a controlar los olores y a mantener el área limpia. Este tipo de ideas demuestran cómo un simple resto de choclo puede convertirse en una herramienta útil, promoviendo el reciclaje doméstico y reduciendo residuos.

cookie_jak1162 Fuente:(Instagram)
Decorá tu casa con frascos de vidrio reciclados
Por otro lado, si tenés frascos de vidrio vacíos (de café, salsas o conservas), no los tires: con solo un poco de pintura y creatividad podés convertirlos en objetos decorativos súper lindos y útiles. Lavalos bien, retirales la etiqueta y, cuando estén bien secos, aplicales pintura en aerosol o acrílica por dentro o por fuera.
Podés usarlos como floreros, porta velas, organizadores de cocina o baño. Si te animás, sumales sogas, cintas o ramitas secas para darles un toque más rústico o natural. Incluso se pueden escribir frases o palabras con marcador permanente para personalizarlos.
Este proyecto no solo es económico, sino que también promueve el uso consciente de los objetos. En vez de comprar nuevos, transformás lo que ya tenés en casa en piezas únicas y decorativas, fomentando el reciclaje creativo.