Seguro la viste mil veces sin saber su nombre, trepando alambrados, enredándose o llenando de color los muros de las casas y jardines. Muchos la llaman “hiedra alemana”, pero su verdadero nombre es Senecio angulatus, una de esas plantas que sorprenden por su resistencia, belleza y explosión floral.
Florece en pleno invierno, justo cuando la mayoría de los ejemplares están apagados. Sus flores amarillas en forma de margarita la convierten en un espectáculo visual.

El Senecio angulatus explota en flores amarillas durante el invierno, cubriendo muros y alambrados
Esta planta trepadora rústica es ideal para cubrir superficies rápidamente. Ama el sol, crece con velocidad y tiene hojas verdes brillantes de forma lobulada que se mantienen firmes todo el año. Es perfecta para quienes buscan plantas que decoren sin requerir demasiados cuidados, aunque hay que tener precaución porque si no se controla, puede volverse invasiva. Además, es una especie tóxica, por lo que no debe ser ingerida ni tocada por niños o mascotas. Su mantenimiento es sencillo, y basta con podarla para controlar su avance y estimular una floración más armónica.

Esta planta trepadora, resistente y de rápido crecimiento, es ideal para llenar el jardín en épocas frías
En los meses fríos esta planta ofrece un contraste de vida y color. Sus flores doradas aportan calidez a los espacios exteriores, y su capacidad para trepar la convierte en una aliada natural para cubrir estructuras. Elegí esta planta para embellecer tu jardín durante el invierno.

Aunque hermosa, es tóxica: evitá el contacto con niños y mascotas y controlá su avance con podas regulares
Otras plantas resistentes al frío que llenan de color tu jardín en invierno
Por otro lado, aunque muchas especies se aletargan en los meses más fríos, hay plantas que no solo sobreviven al invierno, sino que lo embellecen. Algunas son ideales para sumar verde y floración incluso cuando las temperaturas bajan, y no requieren grandes cuidados. Entre ellas destacan el pensamiento, y la cyclamen, famosa por sus flores en tonos rosa, blanco y fucsia que surgen justo cuando el resto del jardín parece dormido.
Para quienes buscan más estructura y follaje, la hebe es una excelente opción. Esta especie de origen neozelandés tiene hojas resistentes al frío y pequeñas flores que aparecen en invierno y primavera. También la bergénia conocida como “corazón de elefante” suma textura con sus hojas redondeadas y floración invernal. Son especies que agradecen el sol suave y los suelos bien drenados, y que aportan no solo color, sino también volumen y contraste.
Incorporar este tipo de plantas al diseño del jardín permite que los espacios exteriores se mantengan atractivos todo el año. En invierno, cuando el paisaje suele apagarse, estas variedades de flores demuestran que el color puede estar todo el año en el jardín.