Cuando llega el invierno, automáticamente notamos la diferencia del estado de nuestra piel, y esto incluye a los labios. Aunque a veces usemos las cremas y labiales más caros, es común ver nuestros labios partidos, y esto no es nada saludable. Vamos a contarte qué podés hacer, además de alimentarte bien e hidratarte durante todo el día, para que tus labios estén más vitales y sanos.
Mito 1: Usar solo vaselina
Aunque creamos que esta es buenísima para los labios, sobre todo cuando están agrietados, en realidad actúa como agente oclusivo: crea una barrera que evita la pérdida de humedad, pero no hidrata. Lo ideal es que comiences a usar ácido hialurónico, aloe vera o manteca de karité, y luego, si querés, sellar con vaselina para mantener la humedad por más tiempo.

La vaselina no te hidrata. Es mejor que leas esta información. Fuente: (@caprichos.beautyplace).
Mito 2: Morderte los labios es normal
Cada vez que hacemos esto, o pasás la lengua por nuestros labios, contribuís a que se agrieten aún más. Por un lado, al morderte vas a lastimar la piel de la zona, y por otro, la saliva irrita de forma natural, lo que empeora la sequedad. El resultado no te va a gustar.
Mito 3: Usas labiales por ser conocidos y crees que hidratan

Este tipo de bálsamos no hidratan a la perfección. Usalos al final de tu cuidado labial diario.
Estos son muy buenos, pero no te van a hidratar los labios como esperás en este invierno. Te va a aliviar esa sequedad, pero no va a sanar nada y continuarán rasgados. Se trata de hidratar primero la piel de los labios, luego protegerla y, por último, sellar esa hidratación.

Hay productos nutritivos y fundamentales para la piel de los labios.
Qué hacer
Si tenes los labios muy agrietados y partidos, lo ideal es que primero recurras a productos nutritivos, con cremas ricas en lípidos. La hidratación debe hacerse con ácido hialurónico, y luego sellar con vaselina o mantecas de cacao, como te mencionamos anteriormente.
Aplicá estos consejos en esta época que hace mucho frío, donde el viento suele perjudicar mucho la piel, al igual que el exceso de sol. Tené cuidado y, sobre todo, precaución a la hora de proteger tus labios.