La cúrcuma, originaria de la India, destaca no solo por su color amarillo intenso, sino también, por sus múltiples beneficios para la salud gracias a la curcumina, su principal compuesto activo. Para aprovechar al máximo sus beneficios, una de las recomendaciones es combinarla con pimienta negra, ya que ayuda a la absorción de curcumina.
La especia se puede incorporar en forma de polvo, a través de suplementos o en infusiones como el tan popular actualmente té de cúrcuma. Los expertos señalan que la curcumina, al tener baja biodisponibilidad, hace que el cuerpo tenga dificultades para acceder y absorber el compuesto; es por ello que los suplementos son altamente recomendados. El té de cúrcuma lo podés hacer con la raíz rallada, el polvo puro o bien comprar hojas sueltas o bolsas de té.

Fortalece las defensas. Fuente: (X)
Beneficios del té de cúrcuma según las investigaciones científicas
Reduce los síntomas de la artritis
Uno de los principales beneficios del té de cúrcuma es que reduce los síntomas de la artritis, según un estudio realizado en el año 2017 en Estados Unidos.
Mejora la función inmune
La infusión mejora la función inmune gracias a sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antioxidantes y antivirales. Los profesionales aseguran que “actúa como un modulador inmune, ayudando a regular la función de las células inmunes contra el cáncer”.
Previene y trata el cáncer
En esta misma línea, se puede resaltar una de sus propiedades terapéuticas más valoradas, como lo es su acción contra el cáncer. Al ser antiinflamatoria y antioxidante, la curcumina reduce el riesgo de que las células del cuerpo se dañen y de esta manera disminuye la posibilidad de mutaciones celulares y cáncer.
Ayuda a la salud cardiovascular
Varias investigaciones arrojaron que “puede ayudar a adelgazar la sangre, reducir el colesterol y prevenir el estrechamiento de las arterias”. Al consumir té de cúrcuma desarrollás una capa protectora contra diferentes problemas cardiovasculares.
Ayuda a controlar el síndrome del intestino irritable (SII)
Este trastorno gastrointestinal conocido como colon irritable, que se presenta con muchos dolores, sobre todo en el área abdominal, puede disminuir gracias a las propiedades de la curcumina que ayudan a modular las bacterias intestinales.
Previene y trata la enfermedad de Alzheimer
El té de cúrcuma puede ayudar a disminuir el riesgo de muchas afecciones neurodegenerativas. “Los expertos creen que sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias reducen el daño celular, la inflamación y los depósitos amiloides, o placas, que aparecen con estas afecciones”. Asimismo, contribuye a ralentizar los cambios proteicos relacionados con la edad y la neurodegeneración.

Podés disfrutar del poder de la cúrcuma en una taza de té. Fuente: (Instagram)
Protege contra el daño hepático y los cálculos biliares y controla las afecciones hepáticas
Este es uno de sus principales beneficios, que incluye protección de las células hepáticas contra el daño de productos químicos relacionados con la bilis y el aumento de la producción de este líquido digestivo.
Prevención y control de diabetes
Las investigaciones arrojaron que a lo largo de los años que los medicamentos tradicionales para la diabetes utilizaron cúrcuma; por lo tanto, no se descarta que tenga altas propiedades en contra de esta enfermedad.

La especia es una gran aliada para la salud. Fuente: (Instagram)
Tratamiento y control de enfermedades pulmonares
Aunque la evidencia clínica es limitada, especialistas publicaron en el año 2017 que la curcumina puede ayudar a aliviar los síntomas de enfermedades pulmonares crónicas o prolongadas como la fibrosis pulmonar, lesiones, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, entre otras.
Disminución de peso
Tal vez sea uno de los beneficios más populares debido al gran impacto que hubo en redes sociales durante los últimos años. Un metaanálisis estableció que el té de cúrcuma ayuda a las personas con fuertes trastornos metabólicos a reducir considerablemente su índice de masa corporal. De igual manera, ayuda a reducir la leptina, la hormona que se encarga de regular el apetito y el almacenamiento de grasa en el cuerpo.