Está en la pizza, en las empanadas, en el tuco del domingo y hasta en ese aderezo improvisado que le da vida a cualquier ensalada. Estamos hablando del orégano y más allá de su sabor inconfundible, este condimento guarda una serie de beneficios que lo convierten en un verdadero aliado de la salud, según la ciencia.
Rico en antioxidantes, aceites esenciales y compuestos antibacterianos, este clásico de la alacena tiene usos poco conocidos que merecen ser explorados. Aquí algunos de los beneficios:
Propiedades antimicrobianas

Orégano. Fuente: (Instagram)
El orégano contiene carvacrol y timol, dos compuestos que actúan como potentes agentes antimicrobianos. Se ha comprobado que ayudan a combatir bacterias, hongos y virus, lo que lo convierte en un recurso natural para fortalecer el sistema inmunológico.
Acción antiinflamatoria y estimulación del metabolismo

Orégano. Fuente: (Instagram)
Gracias a sus antioxidantes, el orégano puede contribuir a reducir procesos inflamatorios en el cuerpo. Esto lo vuelve útil en casos de dolores articulares, afecciones respiratorias o molestias digestivas. Por otro lado, algunos estudios sugieren que el consumo regular de orégano puede favorecer la digestión y activar el metabolismo, ayudando al cuerpo a procesar mejor los nutrientes y a mantener niveles de energía más estables.
Usos poco conocidos

Orégano. Fuente: (Instagram)
Además de su uso en comidas, el orégano puede prepararse en infusión para aliviar malestares estomacales o aplicarse en forma de aceite esencial para tratar afecciones cutáneas. Incluso se lo utiliza en vapores para descongestionar las vías respiratorias.