Si hay un elemento de casa que solemos usar muchísimo por practicidad y rapidez, es sin dudas, el microondas. Cuando cocinamos, muchas veces pasa que se enfría la comida porque nos distraemos o todavía no estás listo para sentarte a comer porque estás trabajando o estudiando, y siempre colocamos el plato en el horno microondas para calentarla. Sin embargo, hay ciertos detalles a tener en cuenta cuando lo usás.

Seguí estos consejos porque vas a cambiar tu hábito por completo.
El microondas se convirtió en algo muy utilizado, pero seguramente cometés algunos de estos errores. Usar recipientes de plástico o desechables, es un error porque el calor puede provocar la liberación de sustancias químicas hacia tu plato de comida. Es uno de los principales responsables de la exposición a ftalatos, BPA y otros compuestos muy dañinos. Muchos de estos envases los liberan sobre todo si no están hechos para el microondas. Éstos son capaces de alterar hormonas, afectar la fertilidad y desarrollo fetal. También, pueden actuar como disruptor endocrino.

Evitá los plásticos.
Otro de los hábitos que solemos tener es que calentamos varias veces un plato de comida o bebida. Si hacés esto, se deterioran nutrientes como vitamina C y algunas del grupo B, y favorece al crecimiento bacteriano si es que no se alcanza la temperatura segura.
Otro de los errores es generar un sobrecalentamiento porque puede hacer que el líquido explote al moverlo y generar quemaduras.

Recalentar.
Si colocás alimentos fritos o muy grasos, y los recalentás, vas a estar liberando posiblemente compuestos dañinos como aldehídos o radicales libres, vinculados al daño celular e inflamación.
Otro de los errores es no tapar correctamente los alimentos, ya sea que usás plásticos no aptos o sellarlos herméticamente, porque puede haber acumulación de vapor, explosiones o liberación de químicos.

Usá vidrio o cerámica.
Evitar
- Envases plásticos, es mejor que uses vidrio o cerámica
- Revisá etiquetas para saber que sí es apto para microondas
- No recalentar varias veces, te conviene usar porciones pequeñas de una sola vez
- No te olvides de dejar espacio para que escape el vapor en tus envases o platos