Se trata del gran amor de la reina Sofía, quien ahora lucha por su vida y acaba de ser internado de urgencia: es el rey Harald de Noruega y los pronósticos no son buenos.
La reina Sofía entró en la vida de Harald cuando él le confesó a su padre, el rey Olaf V, que mantenía una relación con una joven plebeya llamada Sonia.

Olaf trató de que Harald olvidara a Sonia y lo envió a estudiar a Oxford, confiando en que conocería a alguien más acorde con su estatus: la futura reina Sofía.
Los padres de la reina Sofía, Pablo y Federica, habían visitado Oslo con su hija: fue allí la primera vez que Sofía y Harald compartieron un baile.

A partir de ese momento fue que la reina Sofía no pudo olvidar nunca más a Harald, ni siquiera aún casada con el rey Juan Carlos de España.
Yo sé que hubo muchos intereses de casarnos. Se provocaron encuentros, se hicieron cábalas.

La confesión de la propia reina Sofía dio pie a confirmar que Harald fue el primer amor de su vida y es el hombre que, lamentablemente, ahora lucha por su vida.
La reina Sofía perdió a un gran amor, pero se hicieron amigos y consolidaron la relación con el paso del tiempo hasta compartiendo piezas de baile como en antaño.