La reina Letizia no quiere a los perros: le ha ordenado a Felipe que se olvidara de Puskin, de acuerdo al demoledor relato de Jaime Peñafiel. Y la princesa Leonor no quiere correr la misma suerte.
El experto en realeza ha revelado que el dolor del rey Felipe por su mascota Puskin no ha cesado tras la decisión de la reina Letizia: "Cuando al pobre perro le echaron de la casa, debió internarse en los montes que rodean La Zarzuela".

Peñafiel ha ido más allá y se ha aventurado a relatar el triste destino de Puskin: "Posiblemente, el perro de Felipe fallecía de frío o atacado por los jabalíes u otras alimañas".
Ahora bien, con semejante antecedente, la princesa Leonor le suplica a la reina Letizia que no haga lo mismo con su labrador, quien duerme fuera del Palacio.

De acuerdo a lo que consigna El Nacional "la reina Letizia huye de los perros con la misma velocidad como huye de ir a tomar un té con su suegra".
El sentimiento de la reina Letizia contrasta con el amor que sienten la princesa Leonor, la infanta Sofía y, pese a todo, el rey Felipe: entre todos cuidan a Sara.

El perro labrador de color marrón que se llama Sara fue un regalo del rey Felipe a la princesa Leonor cuando hizo la comunión, pero el contacto es puertas afuera.
Sara convive más con el personal de la casa que con su dueña la princesa Leonor, aunque ella y su hermana la adoran, al igual que el Rey. Pese a todo, la reina Letizia no cede. Mientras no obligue a Leonor a abandonar a su mascota, todo seguirá en armonía.