Pasó casi una semana del fallecimiento de Álex Lequio y el dolor continúa creciendo en la vida de sus allegados, sobre todo en la de sus padres, Alessandro y Ana Obregón.
Ambos decidieron retornar a Madrid luego de la tragedia y si bien se apoyan constantemente, cada uno tomó su camino. El más doloroso le tocó a la actriz, ya que volvió a la casa en la que vivía junto a su hijo, y ese vacío que hay ahora es inmenso.
Luego de dos años batallando, Álex falleció el miércoles pasado en el Hospital Quirón de Barcelona, donde estuvo internado las últimas semanas y donde su papá y su mamá no se le despegaron ni por un instante.

Ana y Alessandro llegaron a Madrid dos días después de la pérdida, sin mediar una palabra y rotos del dolor. Lo único que atinó ella fue a mostrar una tímida sonrisa ante las cámaras, en forma de agradecimiento por acompañarla en el mal momento.
Los primeros días de la actriz fueron más que complicados en su casa. Tuvo que enfrentar entrar a la habitación de Álex e intentar superar un duelo que apenas comenzaba. Es por eso que, según contaron en “Sàlvame”, se mudaría con una de sus hermanas, al menos por un tiempo hasta superar el duelo.

Obregón tenía planificado cómo iba a ser lo que quedaba de 2020, en lo que a trabajo se refiere, pero todos sus planes cambiaron cuando se fue a Barcelona con su hijo y ahora no sabe en qué quedarán esos trabajos.

Hasta el momento, Ana Obregón hizo una sola declaración en medio del dolor por la pérdida de su “gran debilidad”: “Se apagó mi vida”, señaló hace unos días vía Instagram. Para una madre que perdió a su hijo, volver a tener una vida normal será una tarea muy difícil.