Es sin dudas el momento más duro en la vida de Ana Obregón, tras la temprana muerte de su único hijo Álex Lequio. Rota de dolor, la actriz no ha vuelto a aparecer públicamente más allá de su último mensaje en redes sociales en el cual expresó: "Se apagó mi vida".
Desde ese trágico 13 de mayo, Ana no estuvo sola ni un solo día, ya que contó con el apoyo de Alessandro Lequio en Barcelona y los últimos días de sus hermanas Celia y Amalia quienes la han visitado.
De esta manera, la actriz estuvo contenida emocionalmente desde el primer día por su familia en este doloroso presente que le toca superar.
Instalada en Madrid desde el 18 de mayo, se conoció una decisión de último momento en la vida de Ana Obregón, quien habría optado por abandonar su casa para refugiarse en el amor de sus padres y pasar un tiempo con ellos.
Según informó Cotilleo, sus hermanas, Celia y Amalia, abandonaron la casa de Ana para visitar a sus padres y la parte trasera del coche estaba cubierta por telas que impedían ver quién viajaba allí aunque todo indicaría que se trataba de la madre de Álex Lequio quien necesita más que nunca el cariño de sus padres.

Ana Obregón ha estado siempre pendiente de la salud de sus progenitores quienes han atravesado algunos momentos delicados mientras Álex luchaba por combatir el cáncer que acabó con su vida.
Ahora que su hijo ha partido de este mundo, la actriz nuevamente le dedica su tiempo al cuidado de sus padres, quienes tienen una edad avanzada y son vulnerables en medio de la pandemia.