Las leyes de la naturaleza nos señalan que lo lógico es que sean los hijos quienes deban enterrar a sus padres. Pero cuando sucede al revés, el dolor cala en lo más profundo del alma. Y eso es lo que lamentablemente le ha sucedido a Ana Obregón.
Es que desde el fallecimiento de su único hijo, Álex Lecquio, la presentadora no encuentra consuelo, por lo que ha tomado una decisión para intentar sobrellevar este doloroso momento.
Por estos días, y quién sabe por cuánto tiempo más, la actriz ha decidido mudarse a la casa de su hermana Amalia, ya que no desea estar sola en su vivienda ubicada en La Moraleja, según ha revelado el periodista Antonio Montero.
De hecho, Amalia y Celia, la otra hermana de la bailarina, habían viajado a Barcelona para estar cerca de ella en los últimos momentos de vida de Álex.
Aunque, los hermanos de Ana, Javier y Juan Antonio, también han estado cerca de ella para tratar de contenerla en el momento más doloroso que le toca en su vivir en toda su vida.
Algo positivo para la presentadora es que su familia ha demostrado ser muy unida. Además, tanto su casa como las de sus hermanos son contiguas, por lo que no habrá momentos de soledad para ella.
Incluso, su ex pareja y padre de Álex, Alessandro Lecquio, también ha mostrado su apoyo a Obregón en el difícil momento que deben transitar. El italiano la ha visitado casi a diario, aún en compañía de su actual mujer, María Palacios.