La Reina Letizia ha dejado atrás su mayor temor: días y noches difíciles ha vivido durante la pandemia quedando aislada tras su encuentro con Irene Montero, ministra de Igualdad, positiva de coronavirus.
La Reina Letizia había estado confinada y, luego de dar negativo a los tests de coronavirus, salió del Palacio de Zarzuela y esta mañana ha despertado tempranísimo por la mejor razón: volver al mercado de Madrid después de tanto tiempo encerrada.
Poco a poco, la agenda de la Reina Letizia junto al Rey Felipe ya deja atrás los muros del Palacio de Zarzuela y comienza a tomar ritmo: la consorte hasta se ha permitido tocar las frutas y verduras y contemplar los manjares del mar durante la visita.
Este jueves, la Reina Letizia y el Rey Felipe han despertado tempranísimo: a las 5.30 de la mañana ya estaban en el Mercado de Madrid: se trata de la primera actividad que comienzan de noche y terminan de día.
Sin quitarse en ningún momento la mascarilla y los guantes, la Reina Letizia enfrentó como muchos españoles el temor lógico al contagio, poniendo el cuerpo al servicio de los miles de ciudadanos que padecen la terrible enfermedad con epicentro en Madrid.
La Reina Letizia ha mostrado su lado más humano y ha transmitido un mensaje: "lo más grave del COVID-19 comienza lentamente a quedar atrás", distendida y risueña se ha saludado con los trabajadores con el codo y hasta selfies se han permitido.
El método de saludo de la Reina Letizia recomendado por los sanitaristas ha sido repetido por el Rey Felipe sin disimular que el método les sigue haciendo cierta gracia. Enhorabuena, Reyes. Que todo acabe pronto y la normalidad vuelva a ser noticia.