La Reina Letizia ha sufrido lo que pocos pueden llegar a imaginarse: su hermana se quitó la vida en el departamento que compartían juntas. Ahora sufre por su otra hermana, Telma, quien ha llegado a generar escenas de descontrol de la esposa de Felipe.
Telma Ortíz salió a la luz el día de la boda del futuro Rey Felipe y la por consecuencia futura Reina Letizia, quien colocó en primera línea a toda su familia y, a 16 años de aquel día, la que no deja de acaparar el interés es Telma.
La aparición de la hermana de la Reina Letizia en la fiesta previa a la boda real en el palacio de El Pardo ya había generado un gran revuelo con el vestido elegido: vestía un traje de gasa con tirantes verde pistacho y unos pendientes prestados, pero le alcanzó para eclipsar a su propia hermana.

Sin lugar a dudas Telma Ortíz fue una de las mujeres más destacadas de la recepción y compartió mesa con dos invitados que no tardaron en reparar en ella: Iñaki Urdangarin y José Luis Rodríguez Zapatero, uno a cada lado de ella, peleándose por entretener a la hermana de la Reina Letizia.
Pero no quedó todo ahí la aparición deslumbrante de la hermana de la Reina Letizia: Telma causó revuelo con un estilismo monocromático en rosa; por entonces parecía no importarle la fama colateral y hubo varios reportajes con fotos en caballo como si fuera la protagonista de Pasión de gavilanes.

Es más: la Reina Letizia llegó a pegar el grito cuando la prensa extranjera la vinculó amorosamente con Alberto de Mónaco, un rumor que no prosperó pero que ya la catapultó a la fama mediática.

Es tal el revuelo que genera su mera presencia que la hermana de la Reina Letizia estuvo con la familia real en la foto oficial la mañana de la presentación de la futura monarca como prometida del heredero. Pero lo que más la hizo sufrir fueron los reclamos constantes y los papelones: una vez atacó a las revistas del corazón y las demandó: perdió en todas las instancias, debió pagar 45.000 euros y dejó en claro que los problemas abundan en la vida de las hermanas de Letizia.