Hay un antes y un después después de la pérdida familiar más grande que ha sufrido la Reina Letizia: la de su hermana, ocurrida el 7 de febrero de 2007. Un dramático momento que ahora Jaime Peñafiel, el cronista especializado en la Casa Real, ha revelado con los cuidados del caso.
Ya han pasado más de 13 años desde el fallecimiento de Ortíz, la hermana de la Reina Letizia, pero aún ronda el misterio y las teorías, las mismas que Peñafiel ha tratado en una crónica publicada en el diario El País y en la que no dejó pasar la gran presión mediática ejercida sobre la familia de la monarca.
Desde que la Reina Letizia asumió el compromiso con el Rey Felipe, la prensa centró su atención en los seres más cercanos y en los amigos. La hermana mayor y compañera de vivienda de la Reina fue la más afectada y no podía dar un paso sin que una cámara se encendiera.
Lo cierto es que nunca se supo bien del todo qué es exactamente lo que ocurrió aquella noche o cuáles fueron las razones de tan drástica decisión. Lo que sí ha señalado Peñafiel es que la hermana de la Reina Letizia quiso dejarlo todo organizado y escribió tres cartas.
Una de las cartas fue destinada a Carla Vigo, la sobrina de la Reina Letizia, quien le leyó el contenido de la misiva años después: en esas líneas se señalaban los argumentos de Ortíz con la intención de evitar un trauma a su hija, quien había quedado durmiendo en casa de una vecina.
El momento más dramático apunta que Ortíz se encontraba en la casa que su hermana la Reina Letizia le había dejado en Vicálvaro, pero quien la encontró fue Roberto García, su pareja, mientras que Letizia recibió el llamado y corrió al lugar de los hechos solo escoltada por la seguridad del Palacio.

Escribió Peñafiel en la columna del diario El Mundo: "Embarazada de seis meses de su segunda hija, la Reina Letizia recibió la noticia en su residencia en La Zarzuela. Inmediatamente y sin esperar a Felipe, se dirigió a su antigua casa donde ya habían llegado su madre y Roberto García".