Para Ana María Aldón, hubo un antes y un después a “Supervivientes”, ya que de ser una mujer que vivía a la sombra de José María Ortega Cano, ahora se ha abierto camino en la televisión.
Sin embargo, el viaje de la diseñadora y su experiencia en Honduras no han impedido que los problemas que arrastra de su pasado se hagan presentes nuevamente. O que hayan quedado en el olvido.

Sucede que, la ex concursante del reality show tiene un proceso judicial desde el 2018, año en el que celebró su boda con el torero. Ese litigio la mantiene enfrentada con el modisto Emilio Salinas.
Pero, ¿qué es lo que ha sucedido para que Ana María tenga que afrontar este tema ante la Justicia? Es que Salinas le reclama los derechos que le atribuirían el diseño de los vestidos que ha usado ella el día de su boda.

Lo que el modisto no digiere, es que en la primera entrevista que la finalista de “Supervivientes” ha dado luego de casarse, aseguró que los vestidos que usó fueron diseños de ella.
De esa manera, la esposa de Ortega Cano, quien en ese momento trabajaba en el taller de Emilio, habría incumplido un acuerdo verbal al que había llegado con él.

El modisto sostiene que ese acuerdo dejaba en claro que la diseñadora no pagaría por los vestidos, siempre y cuando lo mencionara a él como autor de las prendas.
Ana María dio su versión de los hechos y dijo que ella ha participado del diseño y que había puesto plata de su bolsillo para la compra de los materiales. No obstante, el modisto la demanda por 9.600 euros, por lo que pronto se tendrán que ver la cara.