Con Jorge Javier Vázquez a la cabeza, Telecinco le encontró la vuelta desde hace un mes y medio a la noche de los viernes. “La última cena” irrumpió en los hogares y cada vez sale más divertido.
Ayer por la noche, el presentador dejó su rol y se puso en la piel de cocinero, dejando su lugar a Carlota Corredera, y para formar dupla con Belén Esteban, con quien venía de unas peleas la semana pasada.

El primer plato se compuso de las clásicas croquetas de la colaboradora, pero sufrieron una variación de los chefs del programa. Junto a Jorge Javier supieron entender el mensaje y, con mucho pesar, terminaron cumpliendo.
La forma no era la típica croqueta que se compra en el supermercado, por eso decidieron cambiarles el nombre. Vázquez le puso “Croquetas amigos para siempre”, dedicado a su compañera; pero ella prefirió llamarlas “Tres chorbos”, por el comentario que él había hecho hace una semana cuando tuvieron el culebrón.

Sergi Arola contó que el truco del primer plato del presentador y la colaboradora estaba en tener la sensación de comer una croqueta aunque su aspecto sea el de una mousse.
Carlota se ha hecho rogar un poco para probarlas. Se tomó su tiempo, bebió vino blanco, preparó la servilleta, comió e hizo una pausa muy dramática para dar el veredicto. Esto puso ansioso a Jorge Javier.

“Como para llevarte a un menú degustación, hija ¡Tienes que hacer noche en un hotel!”, exclamó el presentador.
Finalmente la presentadora terminó alabando las croquetas de Jorge Javier y Belén Esteban, algo muy similar a lo que pasó con María Patiño. Asimismo, Kiko Hernández fue el único que no las aprobó.