No es la primera vez que se recalca que Anita Matamoros no tiene una buena relación con su papá, Kiko. Es más, ni relación tienen y el lunes por la noche lo demostraron una vez más.
La joven cumplió 20 años y decidió festejarlo a toda orquesta, sin importarle las restricciones sanitarias por el coronavirus y mucho menos la salud de su padre, que acababa de ser operado de la vesícula.

En los festejos de la hija de Kiko estuvieron presentes familiares que vienen de la rama de su madre, Makoke (también estaba en la fiesta), su hermano Javier Tudela y varios amigos y seres queridos.
Este año, Anita se adaptó un poco más a la crisis en cierto aspecto, ya que el año pasado había festejado con una cena en un elitista restaurante de la capital y, posteriormente, acudieron a una discoteca.

A pesar de todo, el festejo de la joven no fue para nada simple y tuvo varios lujos. Un saxofonista ambientó la fiesta en gran parte. Luego tuvo la grata visita de unos mariachis que la dejaron boquiabierta.
Tras bailar con su pareja, David Salvador, se armó el fiestón y todos comenzaron a disfrutar. Entre los asistentes, aparecía una de las mejores amigas de Matamoros, Luna Serrat, y su amigo Diego, quien siempre aparece sacándole fotos a la influencer.

La tarta llegó y se convirtió en la mejor guinda del pastel. Rodeada de plumas rosas y dos grandes velas con la edad que cumplía, la influencer no dejó de aplaudir y disfrutar junto a los suyos.
Lejos de Kiko Matamoros, quien señaló que no tiene relación con su hija, Anita Matamoros disfrutó al máximo su día, rodeándose de amor y cariño de las personas que la quieren.