Una de las cosas que más sentimientos encontrados genera en cualquiera es el distanciamiento con los padres. Y es lo que le sucede ahora a Anita Matamoros.
Hace algunos meses que la mala relación entre la influencer y la novia de su padre generó un distanciamiento muy triste entre el mediático y la joven.

Para aumentar más esta polémica, Kiko estuvo al borde del abismo tras una fuerte infección en el hígado, y su hija tampoco se acercó a él.
Pero la blonda ha decidido abandonar esta polémica que la tiene en boca de todo el mundo tras conocerse que su mala relación con Marta López Álamo podría deberse a que compartieron “novio”.

Por ello es que, de cara al fin del verano, Matamoros ha elegido ser feliz y cumplir uno de sus mayores sueños: escuchar a Morat en vivo.
“Hoy es un día muy feliz en mi vida porque voy al concierto de mi grupo favorito”.

Esto lo ha revelado la hija menor de Kiko Matamoros en sus redes sociales al confesar que su viaje a Marbella el 3 de agosto era debido a que era la fecha en la que Morat iba a tocar.
Sin embargo, un movimiento en la fecha es lo que generó que la hija de Makoke deba regresar a ver actuar a estos colombianos en vivo.