Es la peor versión y respuesta de la Reina Letizia, quien había incorporado los buenos y más cálidos modales durante la gira por España.
El temperamento le ha vuelto a jugar una mala pasada a la Reina Letizia, quien ha incomodado a su propia hija, la Princesa Leonor, ante la vista de todos.

El escenario ha sido el menos indicado para el papelón de la Reina Letizia, interrumpiendo a la Princesa Leonor, quien no sabía dónde meterse.
Todo fue cuando una niña le preguntó a la Princesa Leonor, con el tono más dulce que una niña puede tener: “¿Qué quieres ser cuando seas grande?”

La Reina Letizia se metió en la conversación sin que nadie la llamara, interrumpió a su propia hija y, grosera a más no poder, corrigió a la niña: “Lo que quiere no, lo que tiene que ser”. ¿Hacía falta?
Sin preocuparse por la Reina Letizia, los niños siguieron realizando preguntas a la Princesa Leonor y a la Infanta Sofía como así también al Rey Felipe, quien sí fue amable con los niños y niñas del centro que visitaron.

La curiosidad de los pequeños, sorprendidos por la altura del Rey Felipe, llevó a uno de ellos a preguntarle cuánto medía. El padre de la Princesa Leonor contestó con naturalidad: “1,93”.
Cálido como siempre y a diferencia de la Reina Letizia, el Rey Felipe también se mostró interesado en los niños y no dudó en preguntar a una niña por el significado su nombre y en remarcarles que no olvidaran nunca todo lo que habían aprendido.