Solamente es necesario ver su rostro para sospechar las razones: la Princesa Leonor ha recuperado la felicidad y se ha convertido en una niña sonriente sin lugar para las caras largas.
La Princesa Leonor había recibido la pregunta más inocente posible para una niña la semana pasada, durante su visita al proyecto socioeducativo Naüm, que trabaja para la inclusión de los jóvenes.

“¿Qué quieres ser cuando seas grande?”, escuchó la Princesa Leonor. La Reina Letizia corrigió a la niña: “Lo que quiere no, lo que tiene que ser”.
Pese al incómodo momento, lo cierto es que la Princesa Leonor ha demostrado que está dando los pasos necesarios para convertirse en una gran futura Reina de España.

La Princesa Leonor ha sido el cambio de imagen que tanto reclamaba la sociedad tras el escándalo por corrupción de su abuelo Juan Carlos. Sus padres los Reyes lo supieron desde el primer minuto.
Por eso la incluyeron en la gira histórica por España y no han hecho más que cederle el protagonismo a la Princesa Leonor con sus apariciones estelares en las comunas visitadas.

Pero ha sido apenas arribada a Mallorca luego de la pandemia para la gira y las breves vacaciones de este año que ha crecido todavía más el aura de la Princesa Leonor.
La felicidad no le entra en el rostro luego del calvario vivido cuando la Princesa Leonor se enteró del adiós de Juan Carlos: Letizia le ha cedido todo para que ella brillara y lo está haciendo cada vez mejor: la monarquía está más viva que nunca.