Las autoridades sanitarias mexicanas anunciaron ayer que el estado de Campeche será el primero que pasará a la fase amarilla de acuerdo con el semáforo epidemiológico de coronavirus, a partir de este lunes.
Los casos confirmados en este estado del sureste del país azteca suman un total de 5.120, mientras que los decesos acumulados son 654. La entidad lleva dos semanas registrando un decrecimiento del “-23% en la incidencia de contagios”, recogió Infobae.
El hecho de que Campeche pueda avanzar a la llamada “fase esperanza” se explica en que llevó adelante los protocolos preventivos que se recomiendan, como el uso de cubrebocas, la higiene de manos y mantener la distancia. Pero el estado hizo más que esto.
Por ejemplo, se conformaron las llamadas “brigadas comunitarias”. Una parte de ellas se encargaba de tomar muestras a personas sospechosas de haber sido infectadas y otra, de vigilar a los pacientes ambulatorios que hayan contraído la enfermedad.

Además, autos con parlantes circulaban frecuentemente en las ciudades del estado, se desinfectaron edificios y transportes públicos, se realizó una férrea campaña en la vía pública y se capacitó a los trabajadores sobre las medidas necesarias para la atención al público.
En Campeche también se dispuso una “ley seca” para desincentivar las reuniones sociales en casas o bares. Con esta medida, se prohibió, desde el 25 de junio, la venta de toda bebida alcohólica en cualquier establecimiento.
Según el semáforo epidemiológico que se actualizará este lunes, todavía habrá seis estados que permanecerán en rojo de “riesgo máximo”. Estos serán: Baja California Sur, Zacatecas, Nayarit, Colima, Aguascalientes e Hidalgo.
El resto de las 24 entidades federales se mantendrán en naranja de “alto riesgo”. México acumula actualmente 511.369 casos positivos y 55.908 defunciones desde que comenzó la pandemia.