Durante la mañana del sábado, los pañuelos de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que están dibujados frente a la Catedral de Mar del Plata fueron pintados con aerosol. Los organismos de derechos humanos locales, que luego se encargaron de limpiar y restaurar el lugar, calificaron el acto como "un ataque de odio" y apuntaron contra los sectores de extrema derecha autodenominados "libertarios".
En un comunicado, señalaron que el vandalismo fue registrado "donde hace más de 40 años las primeras madres marplatenses, frente al secuestro y desaparición de sus hijos y hijas, comenzaron las rondas, las marchas, y el pedido desesperado de respuesta y ayuda". Contra los posibles culpables, apuntaron: "Para esta gente extremista, los pañuelos son el enemigo. Significan a las mujeres en lucha y a un pueblo movilizado".

Concejales del bloque del Frente de Todos ayudaron a restaurar el lugar.
En la misma línea que los organismos, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, se refirió al ataque: "Nuestro repudio a la vandalización que sufrieron los pañuelos de nuestras queridas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la ciudad de Mar del Plata Los odiadores atacan los símbolos de la lucha, el amor y la resistencia porque saben que esa es nuestra fortaleza. El amor vence al odio".
Búsqueda de los culpables
A pesar de que sostienen que la mayoría de la población local sabe que "la lucha indica la dirección hacia la búsqueda y reivindicación de la vida sobre la muerte", los organismos sociales manifestaron su preocupación por el crecimiento de algunos sectores de "extrema derecha". Entre otras cosas, los calificaron como "la parte más perversa del sistema comunicacional vigente".
Luego de reiterar el indudable apoyo a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, además de advertir que tras el paso de la pandemia volverán las manifestaciones, le exigieron a la justicia que este acto de vandalismo se "investigue, enjuicie y castigue para que ningún hecho que intente sembrar odio quede impune".