De acuerdo a lo anunciado por los metrodelegados del subte porteño, el próximo miércoles 26 de julio llevarán adelante un paro que afectará a todas las líneas y de manera simultánea entre las 13:00 y las 16:00. Además, anunciaron que momentos antes de frenar el servicio habrá una apertura de molinetes en las cabeceras como parte de la medida de fuerza del gremio.
Desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) reclaman que se abra la mesa paritaria para discutir las demandas que vienen sosteniendo desde hace algunas semanas desde el sector del tren subterráneo porteño. Los operadores del subte piden en concreto tener dos francos y una reducción de la semana laboral para intentar mitigar la exposición al asbesto, un material presente en los vagones.

El subte parará este miércoles 26, entre las 13 y las 16.
El próximo miércoles 26, desde las 12:00 hasta las 13:00 se dará la apertura de molinetes en las cabeceras de todas las líneas, es decir, San Pedrito en la línea A; J. Manuel de Rosas en la B; Constitución en la C; Congreso de Tucumán en la D; Virreyes en la E y Facultad de Derecho en la H. En cambio, a partir de las 13:00 y hasta las 16:00 todos los recorridos del subte y el premetro dejarán de funcionar.

Trabajadores del subte reclaman por la reducción de la jornada laboral.
Qué es el asbesto, el material por el que reclaman los trabajadores del subte
Debido al reclamo que llevan adelante los metrodelegados del subte, el asbesto volvió a colocarse en el centro de la escena. Y es que a pesar de que en la Argentina está prohibido desde el año 2003, el mismo está presente en las piezas ferroviarias y es cancerígeno, por lo que los trabajadores piden bajar su exposición a dicho material a través de la reducción de la jornada laboral. Desde Emova, informaron que después de realizar 2.500 mediciones "todas las áreas de trabajo del subte arrojan resultados considerados adecuados para la salud".

El asbesto está presente en los vagones del subte porteño.
No obstante, quienes están expuestos al material, es decir, los empleados del servicio de transporte en la Capital Federal continúan haciendo sus reclamos. Y es que si el asbesto se encuentra en el aire puede entrar en los pulmones y permanecer durante un tiempo extenso, adhiriéndose a los mismos, pudiendo generar fibrosis, insuficiencia respiratoria o, en el peor de los casos, cáncer pulmonar. “Ya causó la muerte de 3 trabajadores, 87 afectados, una pasajera afectada y 2150 trabajadoras y trabajadores deben concurrir todos los años a vigilancia médica”, insistieron desde AGTSyP.