Este lunes, los subtes porteños detendrán su servicio entre las 13 y las 15 como parte de una medida de fuerza convocada por los metrodelegados. La protesta se da tras el fallecimiento de Walter Berhovet, conductor de la línea D, cuya muerte, según denuncian los trabajadores, estaría relacionada con la exposición a asbesto, una sustancia cancerígena todavía presente en formaciones en circulación.
Desde la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) aseguran que ya son cinco los empleados de los subtes que murieron por enfermedades vinculadas a este material tóxico. Además, hay 114 trabajadores diagnosticados con patologías asociadas y más de 2.100 bajo vigilancia médica.

Este lunes, los subtes porteños detendrán su servicio entre las 13 y las 15. Fuente: (X)
Desde Emova, la empresa concesionaria del servicio, expresaron sus condolencias pero aclararon que, hasta el momento, no hay pruebas concluyentes que vinculen la enfermedad del trabajador con su labor en los subtes. La firma aseguró que el diagnóstico de Berhovet se relacionaba con condiciones médicas preexistentes y que evitarán brindar más detalles por respeto a su privacidad.
Sin embargo, el gremio considera en que la situación constituye una verdadera “crisis sanitaria bajo tierra”. A pesar de que el uso de asbesto está prohibido en Argentina desde hace más de 20 años, aseguran que todavía se encuentra presente en los coches que prestan servicio en distintas líneas.

Desde AGTSyP aseguran que son cinco los empleados que murieron por enfermedades vinculadas al asbesto. Fuente: (X)
Desde hace años, los trabajadores vienen denunciando la falta de medidas concretas para eliminar este material de las formaciones y reducir los riesgos para quienes operan en el sistema todos los días. Las tareas de desasbestización han sido parciales, lo que genera preocupación constante entre los empleados.

Miles de pasajeros verán afectado su viaje habitual por el conflicto que se profundiza. Fuente: (X)
Esta nueva jornada de paro busca visibilizar el reclamo y exigir respuestas concretas por parte de las autoridades. Mientras tanto, miles de pasajeros verán afectado su viaje habitual por el conflicto que se profundiza. Las miradas están puestas en cómo continuará la relación entre el gremio, la empresa y el Gobierno porteño en torno al futuro de los subtes y la salud de sus trabajadores.