El Gobierno dio un nuevo paso hacia la privatización de cuatro hidroeléctricas en Neuquén y Río Negro, un proceso que ya se había puesto en marcha en agosto y cuya venta estará a cargo de la Secretaría de Energía que dirige Eduardo Rodríguez Chirillo.
Las hidroeléctricas que hasta ahora tienen participación mayoritaria del Estado son: Alicurá, Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila. Las generadoras estaban siendo operadas con prórrogas transitorias.

La Secretaría de Energía establecerá las condiciones del concurso público.
A pesar de que el monto de la venta aún no fue determinado, la oferta del paquete accionario de las hidroeléctricas se realizará a través de concurso público nacional e internacional.
La medida fue oficializada a través del Decreto 895/2024, publicado este jueves en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Las empresas deberán iniciar el traspaso al sector privado.
La norma establece que "La Agencia de Transformación de Empresas Públicas en coordinación con la Secretaría de Energía, ambas dependientes del Ministerio de Economía, llamará a Concurso Público Nacional e Internacional, competitivo y expeditivo, con el fin de proceder a la venta del paquete accionario mayoritario o controlante".
Hasta que se complete el proceso de privatización, las actuales concesionarias de las generadoras seguirán operándolas. El decreto de este jueves también estipula determinadas pautas que deberá incluir el concurso, como el esquema de remuneración de los concesionarios durante el período de concesión.

Milei busca privatizar gran parte de los organismos públicos.
Los paquetes accionarios de las cuatro centrales son propiedad de Enarsa, en un 98 %, y de Nucleoeléctrica, en el 2 % restante. Tanto Enarsa como Nucleoeléctrica son compañías públicas que quedaron sujetas a privatización en la Ley Bases.
La importancia de las hidroeléctricas
Ubicadas en la región del Comahue, entre Neuquén y Río Negro, las centrales en cuestión se encuentran dentro de las siete más importantes en cuanto a potencia instalada. Tienen un rol fundamental en el abastecimiento de energía a la red eléctrica nacional.

La venta se realizará mediante un proceso licitatorio.
Según el oficialismo, el problema está en que los contratos se encuentran vencidos y las concesionarias siguen operándolas de manera precaria, por lo que busca avanzar con su privatización para “garantizar una condición de operación confiable”.